Archivo de Público
Miércoles, 1 de Agosto de 2012

El Gobierno de Aragón tramita la ley que margina el aragonés y el catalán

Varios ayuntamientos y comarcas han votado mociones contra la nueva ley de lenguas que quiere aprobar en Cortes el gobierno PP-PAR el próximo mes de septiembre, tras desoir a su órgano consultivo

JORGE ROMANCE ·01/08/2012 - 12:41h

El Consejo de Gobierno de Aragón. GOBIERNO DE ARAGÓN

El gobierno aragonés de Luisa Fernanda Rudi continúa adelante con su intención de marginar las lenguas propias de Aragón, aragonés y catalán, a pesar de la oposición del único órgano consultivo al que la Consejería de Cultura pidió opinión, el Consejo Escolar de Aragón. En su último Consejo de Gobierno, el Ejecutivo aragonés ha decidido seguir adelante con la sustitución de la ley de vigente desde 2009 por un nuevo texto que ni siquiera se atreve a llamar por su nombre a las dos lenguas que pretende regular.

En la presentación del texto la consejera Dolores Serrat anunció que se pediría la opinión del Consejo Escolar de Aragón. Este organismo, en una apretada votación, rechazó la propuesta del Gobierno porque no nombraba las lenguas y no garantizaba la enseñanza ni del catalán ni del aragonés en las zonas en que se hablan estas lenguas. A pesar de este dictamen negativo, que aunque no era vinculante el Gobierno de Aragón había considerado como previo a la presentación de la ley, el Ejecutivo aragonés ha decidido llevar a las Cortes su propuesta, que será votada el próximo septiembre.

La tramitación de la ley desoye a su órgano consultivoNo es el único rechazo que ha tenido esta iniciativa de PP y PAR. Comarcas catalanohablantes, como el Matarraña/ Matarranya o La Litera/ La Llitera, y ayuntamientos como el de Zaragoza, Calaceite, Mequinensa/ Mequinenza o Arén/ Areny de Noguera han votado mociones a favor de las lenguas de Aragón, aragonés y catalán y en contra de la nueva ley del gobierno. Alguna de estas mociones, incluso, han contado con los votos de miembros del PP y el PAR.

Por ejemplo, en Mequinensa/ Mequinenza, el ayuntamiento en pleno (7 concejales del PSOE, 3 del PAR y 1 del PP) votó a favor de una moción contra la nueva ley de lenguas y que dice entre otras cosas que los hablantes bilingües de la Franja se identifican "sin complejos como aragoneses" y destacan que la condición de poder expresarse en dos lenguas les permite reivindicarse "con esta dualidad: ser aragoneses y hablar catalán". En la Litera o el Matarraña algunos miembros del PAR del Consejo comarcal también rechazaron la propuesta del gobierno, aunque el resto se abstuvieron. Las últimas comarcas en sumarse al rechazo a la ley han sido Bajo Aragón - Caspe, donde la mitad de su población es catalanohablante y Sobrarbe, comarca en la que se habla aragonés. En ambos sitios se votaron sendas mociones a favor del aragonés y el catalán que han sido aprobadas esta misma semana con los votos a favor de PSOE y CHA, la abstención del PAR y el voto en contra del PP.

Llamada de atención desde Europa

Pero también desde Europa han llamado la atención al gobierno de Luisa Fernanda Rudi. El Parlamento Europeo, desde el intergrupo que analiza el patrimonio lingüístico, ha remitido una carta al presidente español, Mariano Rajoy y a la presidenta aragonesa, Luisa Fernanda Rudi, advirtiendo del grave error científico de la nueva ley de lenguas renunciando al nombre de las lenguas patrimoniales de Aragón, así como las consecuencias jurídicas derivadas del mismo. La nueva ley, dicen los parlamentarios europeos, contradice las recomendaciones del Consejo de Europa sobre el aragonés y el catalán en Aragón y ponen en enormes problemas el desarrollo social de ambas lenguas.

La nueva ley minusvalora y margina parte del patrimonio cultural aragonés

El intergrupo reclama a los gobiernos aragonés y español que desarrollen al menos la anterior ley de lenguas, todavía vigente pero sin aplicar, y que no aprueben una ley que minusvalora y margina parte del patrimonio cultural aragonés, sus lenguas propias e históricas, el aragonés y el catalán.

En las Cortes de Aragón, una vez que se lleve a votación, la ley saldría adelante con los votos de PP y PAR, a pesar de la oposición de parte de sus bases en el territorio. PSOE, CHA e IU han mostrado su oposición a la reforma y las tres formaciones votarán en contra del proyecto presentado por el Gobierno de Aragón.

Para la portavoz de Chunta Aragonesista, Nieves Ibeas, la nueva ley es "un desprecio a las personas que hablan aragonés y catalán y que sentencia a muerte a una de las lenguas más minorizadas de Europa, el aragonés". Los nacionalistas han mostrado su intención de luchar contra esta ley en todos los frentes posibles "ante esta barbaridad del consejo de Gobierno". Según Izquierda Unida, que no votó a favor de la ley de 2009 por no contemplar la cooficialidad, la nueva ley también es "una condena a muerte a las lenguas aragonesas", según ha expresado su portavoz Adolfo Barrena. Para Barrena "la mezcla de españolismo y anticatalanismo que destilan el PP y el PAR en materia lingüística les han llevado a presentar un anteproyecto de Ley que niega la existencia de las lenguas que hablan una parte de la población aragonesa".