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Miércoles, 1 de Agosto de 2012

Amnistía denuncia torturas en Alepo antes de los bombardeos

La ONG documenta en un nuevo informe violaciones de los derechos humanos contra civiles en la ciudad asediada desde el sábado

PÚBLICO ·01/08/2012 - 10:57h

La ONG Amnistía Internacional denunció este miércoles en un nuevo informe la violación de los derechos humanos que las Fuerzas del régimen de Bashar al Asad y los temidos shabiha (matones) protagonizaron en Alepo antes de la brutal ofensiva que se inició el pasado fin de semana.

La represión iba dirigida a frenar las manifestaciones contra el dictador y según el informe, ciudadanos que ni siquiera formaban parte de ellas fueron asesinados a sangre fría. A sus familiares, dice la ONG, "se les obligó a firmar documentos diciendo que habían sido asesinados por bandas de terroristas armados".

El texto asegura que las protestas callejeras en la que está considerada como el pulmón económico de Siria aumentaron a partir de junio y que tanto militares y  shabiha montaron puestos de control en los alrededores con "vehículos blindados armados con ametralladoras en las zonas más 'calientes' que fueron usados para disparar contra los manifestantes".

La ONG explica que a principios de este mes la llegada de unidades rebeldes del Ejército Sirio Libre provocó que las Fuerzas leales a Al Asad movilizaran tanques y artillería pesada a las calles de Alepo "algo que no debe hacerse en zonas tan pobladas de civiles".

"Es peor que te pillen con material médico"

En su informe, Amnistía documenta las acusaciones de torturas y masacres contra los civiles con los testimonios de varias personas. "Eran cerca de as 12.45 horas y estábamos llegando a la rotonda que da a la mezquita después del rezo del viernes. Miembros de los antidisturbios comenzó a disprara indiscriminadamente a los manifestantes. Abd al Ghani estaba en medio de la calle grabando a las fuerzas de seguirdad cuando recibió un disparo en el cuello, seguramente de un francotirador", relató uno de los testigos a Amnistía.

"Me ataron las manos a la espalda y tenía la cabeza cubierta. Me pegaron con cables de silicona y plástico" En el informe constan también denuncias de médicos que dicen estar amenazados por la Policía si curan a los manifestantes y rebeldes que llegan heridos. "Si las fuerzas de seguridad llegan ahora nos arrestarían a todos. Puede incluso que nos mataran. No estoy exagerando. Que te pillen con material médico o curando a un herido es peor que que te pillen con armas", relata uno de los doctores.

Según Amnistía, el 24 de junio fueron hallados en Alepo los cuerpos calcinados de tres estudiantes de medicina que habían sido detenidos. De los testimonios de las personas que recibieron los cuerpos en la morgue, se desprende que uno de los muertos "tenía un disparo en la cabeza, una pierna y un brazo rotos, había perdido varios dientes y se le habían arrancado algunas uñas de los dedos". La ONG asegura haber visto las fotografías de los cadáveres y da veracidad a las descripciones de los testigos.

Sobre las torturas a detenidos, el informe está plagado de ejemplos. "Me levantaron las uñas de los dedos gordos de los pies, algo que de por sí ya era muy doloroso, pero después me aplicaron descargas eléctricas bajo las uñas. Pensé que iba a morir. Estuve 68 días encerrado en una prisión secreta de la inteligencia de las Fuerzas Aéreas y me torturaron todo el tiempo. Me tuvieron sin pantalones durante 43 días. En una ocasión no me dejaron ir al baño durante cuatro días y otra vez me obligaron a estar tumbado en el suelo boca abajo si moverme por tres días. Los golpes y las descargas eran rutinarios", denunció un estudiante a Amnistía.

"Me detuvieron del 26 de marzo hasta el 14 de mayo de 2012. Primero me llevaron a un cuartel del Ejército. Me ataron las manos a la espalda y tenía la cabeza cubierta. Me pegaron con cables de silicona y plástico. Un día después dijeron que me iban a llevar a Seguridad Militar en Idlib, pero primero pasamos por la Policía Militar y me dejaron allí 17 días".

"Me torturaron colgándome por las piernas y pegándome con porras en las piernas y en los pies. Un hombre murió por las torturas mientras estuve allí", denunció otro.