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Miércoles, 1 de Agosto de 2012

Al Asad quería derrocar a "regímenes fascistas árabes" como el de Jordania

Un e-mail del Gobierno sirio, descubierto por Wikileaks, asegura que el rey Abdalá II trabaja para los servicios secretos británicos y que es "un enemigo peor que Israel"

EUGENIO GARCÍA GASCÓN ·01/08/2012 - 09:26h

El rey Abdalá II de Jordania, recibido en el Elíseo por el presidente francés, Francçois Hollande, el pasado 3 de julio. Philippe Wojazer/Reuters

Uno de los correos electrónicos internos del Gobierno de Siria descubiertos por Wikileaks, y a los que ha tenido acceso Público en exclusiva mundial en lengua española, recomienda la desestabilización de varios "regímenes fascistas" árabes que han apoyado a los rebeldes sirios por medio de movilizaciones populares que, en el caso de Jordania, deberían liderar los sindicatos de estudiantes y comerciantes junto con los refugiados palestinos.

En el mismo despacho de junio de 2011, cuando las revueltas comenzaban a extenderse por toda la geografía siria, en Damasco se atribuían los desórdenes a distintos servicios de inteligencia occidentales y regionales, incluidos los de Israel, Estados Unidos y Arabia Saudí, y no a la dura represión política que el régimen ha aplicado en Siria desde hace varias décadas.

El despacho obtenido por Wikileaks revela que sólo tres meses después del inicio de las protestas, Damasco ya defendía la hipótesis de la injerencia extranjera para explicar las revueltas, una teoría que sus dirigentes han alimentado hasta el día de hoy y se asienta sobre algunos hechos que han ocurrido desde entonces.

El e-mail sugiere que otro elemento implicado en las revueltas es Francia, un país con el que en los últimos años Damasco ha mantenido relaciones muy tensas, tanto durante la presidencia de Nicolas Sarkozy como durante la época posterior.

El despacho es particularmente crítico con Jordania y pide que se trabaje para unir a los beduinos descontentos y a los sindicatos de estudiantes y comerciantes para poner en marcha protestas con el objetivo de acabar con la monarquía de Abdalá II y expulsar a su "régimen fascista".

En el texto se advierte de que la Embajada del Reino Unido en Ammán es un nido de espías y que el monarca jordano está al servicio de los servicios secretos británicos, una acusación que se ha hecho con frecuencia en el mundo árabe sin que se hayan aportado pruebas convincentes.

Jordania ha mantenido una actitud muy crítica con Siria desde antes de las revueltas y millares de sirios han buscado refugio en ese país, que disfruta de unas excelentes relaciones con Israel y Estados Unidos, al menos a nivel de gobiernos.

Al Asad cree que Francia y la CIA invierten "millones de dólares", con israelíes y saudíes, para acabar con élEl despacho señala que Siria debería formar un ejército con los palestinos de la diáspora y Hizbolá para combatir contra Jordania y contra otros "regímenes fascistas" del Golfo Pérsico que no menciona pero que sin duda alude a países que, como Arabia Saudí y Qatar, se han alineado sin reservas con los rebeldes y les están proveyendo de armas, dinero y apoyo mediático, según Damasco.

En el despacho se considera que la caída del monarca jordano es necesaria para luego acabar con Israel y recuperar el Golán que Israel ocupó en la guerra de 1967 y en el que ahora residen casi 20.000 colonos judíos.

"Jordania es el principal enemigo de los palestinos y de los árabes, es un enemigo peor que Israel, es el apoyo de Israel con una careta árabe". Jordania, junto con otros países como Arabia Saudí, Francia, Israel y la CIA, "están invirtiendo millones para acabar con Al Asad e Irán"

Además, el texto denuncia que las embajadas de Reino Unido, Francia, Canadá y Arabia Saudí en Damasco y Beirut son nidos de espías que usan a hombres de negocios locales para infiltrarse en los respectivos gobiernos.

El despacho recomienda que a todos los hombres de negocios sirios que están actuando como contactos con los "alborotadores armados" se les "confisquen sus negocios y las cuentas bancarias, y se les lleve a prisión" hasta que confiesen sus verdaderos intereses.

Asimismo denuncia que los servicios secretos de Arabia Saudí y Jordania "están reclutando a decenas de miles de fascistas iraníes, traficantes de droga y drogadictos que se cuentan por millones en Irán", y a otros "mercenarios" para combatir a los regímenes de Damasco y de Teherán.

Las autoridades sirias insisten en que las revueltas están siendo alimentadas desde el extranjero y son el resultado de una conspiración contra el régimen por no plegarse a los intereses de Israel y Estados Unidos.

El documento finalmente menciona la existencia de un acuerdo que llevaría a Irán a defender a Siria en el caso de una "invasión" por parte de Occidente o Israel.