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Jueves, 19 de Julio de 2012

Rusia y China vetan cualquier resolución contra Al Asad

Ambos países cortan de raíz la amenaza de las potencias occidentales contra el régimen sirio

AGENCIAS ·19/07/2012 - 17:09h

Rusia y China han cumplido con lo previsto y han decidido vetar cualquier resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en contra del régimen sirio.

La propuesta de los países occidentales pasaba por amenazar a Bashar al Asad con un castigo ejemplar si no retiraba la artillería pesada de las ciudades. El dictador sirio, cuando negoció con Annan el alto el fuego, dijo que solo daría la orden de apartar a los tanques de los centros urbanos "cuando volviera la seguridad" al país. Aún así, Al Asad aseguró que las hostilidades cesarían antes del 10 de abril.

Es la tercera vez que Rusia, aliado clave de régimen, veta los intentos de aumentar la presión contra Al Asad en el Consejo de Seguridad.

"Estoy muy, muy triste. Lo que pasa en Siria se está extendiendo. Había 3.000 muertos y tuvimos veto, 7.000 y veto, y ahora 17.000 y un nuevo veto. Se debería preguntar a esos países cuándo aceptarán moverse", dijo el embajador de Francia ante la ONU, Gérard Araud, que acusó a Rusia de "querer ganar tiempo para que el régimen de Al Asad pueda aplastar a la oposición".

El diplomático francés tuvo duras palabras para Moscú y Pekín, que fueron también repetidas por otros diplomáticos occidentales, y aseguró que, al ejercer de nuevo el veto, ambos Gobiernos "dan la espalda al acercamiento llevado a cabo pacientemente en los últimos meses" por el enviado especial de la ONU, Kofi Annan.

El Capítulo VII

El proyecto de resolución votado fue presentado la semana pasada por Reino Unido, EEUU, Francia, Alemania y Portugal con la idea de incrementar la presión sobre el régimen de Damasco mediante la amenaza de sanciones diplomáticas y económicas, algo a lo que Rusia se opone frontalmente.

La propuesta permitía incluso la intervención militar si Al Asad continuaba la violencia

El texto, que también preveía el mandato de la Misión de Observación de Naciones Unidas en Siria (UNSMIS) por 45 días más, amenazaba con la aplicación de sanciones bajo el Capítulo VII de la Carta de la ONU si el régimen no repliega antes de diez días sus tropas de los centros urbanos y detiene el uso de armamento pesado.

"Es lamentable que este Consejo haya sido incapaz de cumplir el papel para el que fue establecido y que tiene el deber de respetar", aseguró tras la votación el embajador del Reino Unido ante la ONU, Mark Lyall Grant, quien se definió "horrorizado" y acusó a Rusia y China de "poner sus intereses nacionales antes que las vidas de millones de sirios".

El embajador británico aseguró además que las autoridades rusas y chinas "han fracasado al no proveer con el apoyo que han pedido" tanto Annan como el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quienes han solicitado repetidamente una acción común al Consejo de Seguridad para frenar la crisis siria.

El doble veto de este jueves, que deja en el aire el futuro de los observadores internacionales en Siria, se suma a los ya ejercidos por Rusia y China en los pasados octubre y febrero, cuando también frenaron iniciativas de los países europeos y Estados Unidos para ejercer presión sobre el régimen dictatorial de Damasco.