Viernes, 5 de Octubre de 2007

Las películas tienen imagen sonido y letras

La importancia de los títulos de crédito en el resultado final de una película.

Eduardo Bravo ·05/10/2007 - 19:01h

Portada de 'Uncredited'.

Alvy Singer (Woody Allen), y Annie Hall (Diane Keaton) están frente a la taquilla de un cine donde se proyecta Cara a cara de Bergman. La película ha comenzado hace apenas dos minutos y Alvy decide no comprar la entrada argumentando que no soporta "entrar a la mitad de la película". Sorprendida, Annie responde "¿A la mitad? ¡Sólo nos perderemos los títulos de crédito y además están en sueco!".

Son muchos los amantes del cine conscientes de la importancia de los títulos de crédito en el resultado final de una película. Incluso los que inician las cintas del propio Allen, caracterizados por sus letras blancas sobre fondo negro, son mucho más que la enumeración de los profesionales que participan en el filme. A pesar de su sencillez, esos carteles son una declaración de intenciones. Algo similar a las oberturas de las óperas, que hace que el espectador se prepare para lo que va a ver, entre en situación y se deje llevar por lo que está por venir.

El abecedario del cine

La tipografía ha tenido gran importancia en la historia del cine. Mudo en sus orígenes, los textos eran imprescindibles para comprender la historia. En principio, éstos eran realizados por diseñadores gráficos anónimos, siguiendo un sencillo esquema en el que predominaban los blancos y negros, no por cuestiones estéticas sino para solventar problemas derivados de un negativo con emulsiones poco fiables.

Aprender a escribir

Poco a poco, esos trabajos ganaron en complejidad y surgieron empresas, como la Pacific Title Art Studio, que abastecían de títulos a las productoras de Hollywood. Por su parte, los movimientos de vanguardia del siglo XX, como el constructivismo, el expresionismo o el surrealismo, aprovecharon la fuerza expresiva de los rótulos en el celuloide.
Por último, el tipógrafo Samuel Welo diseñó en 1927 la Photoplay, familia de letras que buscaba diferenciar los carteles de cine de los productos de consumo con los que compartían tipografías.

Tras la II Guerra Mundial, los títulos de crédito experimentaron un asombroso avance, especialmente durante los años cincuenta y sesenta, gracias a una generación de nuevos realizadores y a los avances en el mundo de la comunicación comercial.

Conscientes de la trascendencia de la tipografía en el mundo del cine, la editorial Index Book ha publicado Uncredited. Trabajo firmado por Gemma Solana y Antonio Boneu que repasa esta disciplina desde un punto de vista global. Partiendo de la idea de Marshall McLuhan de que "en la nueva cultura visual que nos rodea, las letras pierden importancia comunicativa ante la imagen", los autores han intentado explicar cómo aquellas han dejado de ser unidades legibles para convertirse en imágenes sugerentes. Para ello han reunido centenares de secuencias de creadores como Saul Bass, Pablo Ferro, Maurice Binder, Tibor Kalman, y Milton Glaser. Para ilustrar lo narrado en Uncredited, junto al volumen se acompaña un DVD con muestras de los créditos en formato Quicktime. Una nueva forma de abordar la lectura de un libro y de entender esas pequeñas obras de arte que abren las películas.