Viernes, 5 de Octubre de 2007

El padre de la niña de Salou dice que no le pegó, "se cayó"

Richard R. B. niega la acusación de malos tratos en el primer día del juicio.

TONI POLO ·05/10/2007 - 18:26h

El padre de Claudia no pegó a la niña, de seis meses; se despistó y se le cayó al suelo. Tampoco la agredió en la pierna; la agarró del muslo para que no se le cayera, puesto que con la otra mano le preparaba un biberón. Richard R. B., cubano de 24 años, se defendió con estos argumentos de las acusaciones de malos tratos a su hija, por las que ingresó en prisión provisional en el mes de junio. Ayer,en el Juzgado de lo Penal número 3 de Tarragona, empezó el juicio, que se retomará el día 11 por incomparecencia de una canguro de la niña y de la hermana, Amanda, de cuatro años.

La Fiscalía solicita cuatro años de prisión y cinco de alejamiento, y la Generalitat de Catalunya, que se presenta como acusación popular, 10 años de cárcel. Sostienen que "zarandeó violentamente y golpeó" a la niña para que "se callara" y le dejara dormir, ya que trabaja de noche. La defensa exige la absolución, al sostener que no hay pruebas de malos tratos.

Claudia fue atendida por una fractura de fémur en el ambulatorio de Salou (Tarragona) el 21 de abril. El padre declaró ayer que pudo haberse lesionado 15 días antes, cuando agarró con fuerza a la niña "de un pie" para que no se cayera del cochecito. También pudo deberse a que la hermana mayor "solía jugar con ella como si fuera un muñeco y a veces se tiraba encima de ella", según explicó el acusado.

Actitudes sospechosas

La pediatra relató que los padres intentaron evitar que le quitaran la ropa a la niña para examinarla, actitud que le hizo sospechar. Cuando consiguió desnudarla, vio que tenía algunos moratones en la pierna.

Más tarde, en junio, Claudia fue ingresada en el Hospital Juan XXIII de Tarragona. Presentaba "traumatismo craneoencefálico con fractura parietal y hemorragia", síntomas del llamado síndrome del zarandeo. La versión de Richard es que la niña se le cayó, sufrió un ataque epiléctico, la zarandeó, le hizo el boca a boca y evitó que se tragara la lengua. No le dijo nada a su pareja porque "tenía miedo" de la reacción de ésta y de que, después del episodio del fémur, le quitaran la custodia de la niña. Por ese mismo motivo, tampoco había llevado a Claudia al hospital una vez que se cayó del sofá por el peso de la escayola.

La pediatra del ambulatorio de Salou y el jefe de pediatría del Juan XXIII declararon que todo hace pensar en malos tratos, aunque no pueden asegurarlo, y que la niña, "muy probablemente", sufrirá secuelas neuropsicológicas.

La madre, Aynadis M. T., quien tiene abierto un régimen de visita a las niñas, que se encuentran en un centro de acogida de la Generalitat, declaró que el acusado nunca ha sido violento con la niña y que quiere mucho a sus hijas. Las lesiones, dice, se deben a "la irresponsabilidad".