Viernes, 5 de Octubre de 2007

CCOO advierte: la crisis inmobiliaria creará un parado precario

Instan a reforzar el sistema público de empleo y a incentivar la actividad industrial.

BELÉN CARREÑO ·05/10/2007 - 14:16h

El secretario general de CC.OO., José María Fidalgo, advirtió ayer de que la ralentización del sector de la construcción, en particular el ligado a la vivienda, entraña un nuevo riesgo: la aparición de un tipo de parado, joven o inmigrante que no tiene derecho a prestaciones sociales y, por lo tanto, no tendrá capacidad de sustentarse. En opinión de Fidalgo, la creación de un empleo masivo y de baja calidad ha sido una de las señas de identidad del anterior modelo económico basado en la construcción. Las mujeres también se verán afectadas por este nuevo escenario debido al posible debilitamiento del sector servicios.


El sindicalista insistió en la necesidad de reforzar el servicio público de empleo para que cumpla lo que considera su función principal, “acompañar en la búsqueda de trabajo y en la inserción laboral”. Fidalgo hizo estas declaraciones durante la explicación a los medios de las propuestas de CCOO dirigidas a “aprovechar el cambio de modelo de crecimiento”. El apuntalamiento de la actividad industrial es uno de los ejes básicos del programa. Además, el dirigente aseguró no querer dar una imagen “catastrofista” de la economía pero  tampoco “triunfalista”. 

Estado en deconstrucción 

También recriminó a las autonomías su falta de solidaridad y les recordó que “una cosa es un Estado descentralizado y otra uno deconstruido”. En su opinión, “la descentralización fiscal tiene que llevar aparejada una corresponsabilidad fiscal”  y les instó a “terminar con las carreritas” en fiscalidad y centrarse más en gestionar la educación y la vivienda.En este sentido,  lamentó que los Presupuestos de los diez últimos años hayan estado encaminados "a bajar impuestos y no como una herramienta para comprar los elementos productivos necesarios para mejorar la competitividad". Además, recordó que el superávit "no es ni bueno ni malo, el problema es cómo se utiliza".

Además, teme que convirtieran "algo bueno -en relación con el Estado de las Autonomías-, en malo" por su falta de cooperación.