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Lunes, 30 de Abril de 2012

La terapia hormonal no sería tan riesgosa en las mujeres chinas

Reuters ·30/04/2012 - 17:56h

Por Aparna Narayanan

En las adultas mayores chinas, la terapia hormonal para prevenir enfermedades crónicas estaría asociada con un aumento del riesgo de desarrollar cáncer mamario, pero no de padecer infarto o muerte por causas cardíacas.

Esto amplía los resultados de un estudio clave como el Women's Health Initiative (WHI), del 2002.

"Hallamos el mismo aumento del riesgo de desarrollar cáncer de mama, pero no el de enfermedad cardíaca", dijo la doctora Irene Su, profesora asistente de medicina reproductiva de la University of California, en San Diego, y autora principal del nuevo estudio.

Los resultados sugieren que los hallazgos de WHI sobre la terapia hormonal, obtenidos principalmente en caucásicas, no se aplicarían a todas las etnias. "No podemos asumir que (los riesgos y los beneficios) serán los mismos", dijo Su.

Algunas mujeres toman píldoras con estrógeno solo o combinado con progestina (Prempro o Premarin) para controlar los sofocos y otros síntomas de la menopausia. En Estados Unidos, la terapia se utiliza también para prevenir la enfermedad cardíaca, la osteoporosis y otras enfermedades crónicas en la posmenopausia.

Pero las precauciones siguen aumentando.

En abril, un equipo del Instituto de Oncología Dana-Farber, de Boston, informó en Chicago durante la reunión anual de la Asociación Estadounidense para la Investigación del Cáncer que cualquier terapia hormonal eleva el riesgo femenino de sufrir cáncer mamario si se utiliza durante más de una década.

Ahora, el equipo de Su revisó las historias clínicas de unas 16.000 mujeres chinas posmenopáusicas, beneficiarias del sistema nacional de salud de Taiwán desde 1997, antes de que se conocieran los riesgos de la terapia hormonal.

Unas 6.000 habían utilizado una terapia combinada durante unos siete meses o sólo estrógeno durante unos nueve meses. El equipo comparó los resultados con los de otras 10.000 mujeres que no habían tomado hormonas (grupo de control).

En nueve años, el equipo no halló diferencia entre los grupos en cuanto a la cantidad de infartos o muertes por causas cardíacas debido al tratamiento.

Entre las usuarias de terapias con estrógeno y con progestina, se registraron anualmente siete infartos o muertes por causas cardíacas cada 10.000 participantes, comparado con 10 cada 10.000 participantes en el grupo de control.

En la revista Menopause, el equipo escribe que la diferencia (3 de cada 10.000) no fue estadísticamente significativa.

El uso de estrógeno únicamente no modificó el riesgo de desarrollar enfermedad cardíaca. Pero el equipo observó que la terapia combinada estuvo asociada con un aumento de la tasa de cáncer mamario: 12 casos más por cada 10.000 mujeres en un año. Eso se traduce en un aumento del 50 por ciento.

Los autores hallaron poca diferencia en las tasas de cáncer mamario y de accidente cerebrovascular (ACV) entre las usuarias de estrógeno únicamente y el grupo de control, a diferencia del estudio WHI, donde las usuarias de estrógeno habían padecido menos tumores mamarios y ACV que las participantes que no habían utilizado terapia hormonal.

La Sociedad Estadounidense de Medicina Reproductiva financió el nuevo estudio.

Amy Allina, directora de programa de la Red Nacional de Salud de la Mujer, consideró que los resultados son útiles, pero no recomendó considerarlos concluyentes para las estadounidenses con ascendencia china.

"En las inmigrantes vemos cambios importantes en la dieta, la actividad física y el tamaño corporal", que podrían influir en el riesgo asociado con la terapia hormonal, indicó Allina, que no participó del estudio.

Ya no se recomienda el uso prolongado de la terapia hormonal para tratar la enfermedad cardíaca o la osteoporosis, pero es "el único tratamiento de probada efectividad para los sofocos", dijo a Reuters Health.

"Algunas mujeres aceptarían tener algo más de riesgo de desarrollar cáncer mamario a cambio del lograr ese alivio", agregó la especialista.

FUENTE: Menopause, online 26 de marzo del 2012