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Viernes, 27 de Abril de 2012

"Ojalá varios García-Pelayo pusieran en jaque a los señores de Eurovegas"

El actor Lluís Homar y el director Eduard Cortés hablan sobre 'The Pelayos'. La película, que se estrena este viernes, inauguró el Festival de Málaga y opta a la Biznaga de Oro en su Sección Oficial

THAÏS MUÑOZ ·27/04/2012 - 08:00h

A Lluís Homar sigue sin gustarle el juego. En The Pelayos, que se estrena este viernes, el actor se ha metido en el traje de Gonzalo García-Pelayo, un español de carne y hueso que, acompañado de su familia, consiguió desbancar los casinos de medio mundo. Pero eso no le ha hecho cambiar de opinión. "Yo soy muy poco amante del juego, es un tipo de cultura que a mí... Las Vegas, estos sitios así, no me llaman nada la atención", confiesa a Público.es junto al director Eduard Cortés, en la presentación de la película que inauguró el Festival de Málaga y compite en su Sección Oficial.

Ludopatías aparte, la fuerza de The Pelayos, ora inteligente e ingeniosa, ora forzada e insuficiente, es inmortalizar la utopía de que no hay sueño que se resista a un buen método. Basta con encontrarle el talón de Aquiles a Goliat e insistir en la jugada para demostrar que la banca también pierde.

Gonzalo García-Pelayo se ha comprometido a desbancar Eurovegas si se instala en España

Gonzalo García-Pelayo explotó cuanto pudo las taras de las ruletas en los casinos, comenzando en el de Torrelodones y terminando cuando 'el enemigo' creó un sistema para las mesas con el que imposibilitó toda estrategia. Aun así, el que fuera director de cine en la transición, apoderado de toreros, descubridor de la cantante María Jiménez y un largo etcétera de vidas paralelas que se concentran en una sola, no ha dejado de jugar (ahora se dedica al póquer on line) y ha prometido desbancar Eurovegas si finalmente se instala en España.

¿Se imagina un The Pelayos 2, en Eurovegas? "Ojalá. Si se puede organizar algo así es porque siempre es negocio para quien lo pone. Es cuestión de estadística, si no no existirían los casinos. Por eso cuando alguien tiene la capacidad de girar eso se monta la marimorena. Ojalá hubiera no uno sino varios García-Pelayo que pusieran en jaque a los señores de Eurovegas", responde Lluís Homar, que se resiste a ver a su personaje como la figura del timador, que busca un recurso fácil para ganar dinero y vivir de renta: "Hoy me decía que en el fondo lo que le hubiera gustado es inventar la penicilina. Tiene más ese resorte de ser humano que intenta dar con algo único y eso es lo que realmente le mueve".

Pero la película se centra más en los jóvenes, en el equipo que, en la historia real, Gonzalo condujo a distancia bajo prescripción facultativa (había sufrido un amago de infarto). Uno de ellos fue su hijo Iván García-Pelayo, cabeza de lista de 'Centrados', una de las agrupaciones que concurría este jueves a las elecciones de la SGAE. En la ficción es interpretado por Daniel Brühl, protagonista de Good bye, Lenin!.

"Evidentemente, hay que pensar en las estrategias de producción", explica Lluís Homar

 Y es que Eduard Cortés apuesta al caballo ganador. Actores de prestigio, caras guapas (carne de fenómeno fan), que se pusieron de moda en series de televisión y que están a la altura del reparto (son buen ejemplo Blanca Suárez y Miguel Ángel Silvestre, que además son pareja en la actualidad), viajes de aventura, amor, velocidad, venganza, cierta comicidad...

Un llamamiento a los jóvenes para consumir cine español y mejorar las cifras de la taquilla. "Ojalá la película funcione y contribuya con este granito de arena", dice el director de The Pelayos, quien, aunque adelanta que en Málaga los pases estuvieron "a tope" y mucha gente se quedó sin poder ver la película, no la rodó, según dice, pensando que iba a hacer "el exitazo". "Me parece que en estos momentos, cuando recibimos tantos calambrazos negativistas, intentar hacer un producto limpio, luminoso y con buen rollo es muy terapéutico. Al menos para mí lo ha sido", explica.

 El director y los actores en la presentación de la cinta en Madrid.-EFE/Alberto Martín

Algo más meridiano se muestra Lluís Homar: "Evidentemente hay que pensar en las estrategias de producción, pero yo creo que la película es una maravillosa muestra de cómo se puede hacer una película comercial y de calidad... Que a veces parece que en este país es un sinónimo (el adjetivo comercial) que ya de entrada merece como un poco de desprecio. No sólo el cine de calidad es el de arte y ensayo. Eso lo hemos visto mucho en los americanos. Por ejemplo, el señor Spielberg haciendo unas películas maravillosas para el gran público".

¿Y por qué aquí escasean tanto? "Yo creo que vamos llegando poco a poco, nos llevan mucha ventaja. En los últimos años ha habido una evolución, nombres que tienen una determinada trayectoria internacional y géneros que se nos dan muy bien. No sólo somos capaces de ganar el Mundial de fútbol. En España por lo que sea hemos sido parte de un complejo, de decir 'nosotros somos menos'... No. Nosotros somos igual que todos. Y somos capaces. Ahora lo jodido es que estamos en un momento de explosión a nivel creativo y las circunstancias son muy adversas. Pero nadie nos lo va a solucionar, tenemos que ser nosotros quienes encontremos y, en todo caso, exijamos la solución", remata el ganador del Goya al Mejor Actor de Reparto por Eva.

Una de casinos

Dice Eduard Cortés que las películas de casinos no difieren mucho entre sí. "Si tú empiezas a recorrer casinos por el mundo te das cuenta de que todos se parecen un poco y, además, por el hecho de meter a unos personajes determinados automáticamente ya te vienen unas referencias cinematográficas. Es un poco inevitable".

La suya, desde luego, recuerda a títulos del subgénero, pero se echa en falta alguna aportación novedosa. Algo reseñable o verdaderamente brillante, más allá del buen manejo de Hit de road Jack!, el leivmotiv con el que emociona y da ritmo a toda la película, pero que remite casi directamente a una de las claves del estilo Soderbergh de Ocean's Eleven (que a su vez tributaba en la cinta de la que partía el remake homónino, La cuadrilla de los once en castellano).

"Se parecen a los de Ocean's Eleven porque estaban condenados a que se parecieran", dice Eduard Cortés

"Yo siempre imaginé que nos iban a comparar más con 21 Black Jack, porque es una historia que se parece más a la nuestra, las dos son reales y tienen muchos puntos en común. Estéticamente yo exploré los casinos más como los había rodado Scorsese que como lo hizo Soderbergh, aunque entiendo que en este momento es la película más famosa y que toca el terreno común de los casinos", explica Cortés en su defensa sobre las coincidencias con los once de Ocean.

Pero parecerse, se parece. "Bueno... A mí me dicen 'Ooh!, pero es que los hermanos son como los de Ocean's' y digo no, los hermanos se parecen a los de Ocean's Eleven porque estaban condenados a que se parecieran, porque en la realidad son así. Yo los he conocido, los he visto".

Eduard Cortés durante el rodaje de 'The Pelayos'.