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Martes, 24 de Abril de 2012

Sarkozy saca la artillería pesada para convencer a los ultras

En dos días su único argumento de campaña parece ser la inmigración. Presionará a la UE para dar el cerrojazo a Schengen

PÚBLICO.ES ·24/04/2012 - 09:06h

Ya no hay secretos. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, es consciente de que la única posibilidad que tiene para disputarle la elección al socialista François Hollande en la segunda vuelta de las elecciones el próximo 6 de mayo es apelar a la confianza del electorado ultraderechista del Frente Nacional de Marine Le Pen. Y desde que el domingo recibiera la noticia de su debacle electoral, no ha perdido una comparecencia pública para dirigirse a ellos.

"Conozco los deberes. Los temores de los franceses son el respeto de nuestras fronteras, el control de la inmigración y la preservación del modo de vida francés", dijo el domingo con los datos electorales en la mano. Ayer, en una primera intervención por la mañana, prometió que daría "respuestas a los votantes" de Le Pen. Y por la noche, en un discurso bastante encendido en Saint-Cyr-sur-Loire, Sarkozy pasó sin complejos al ataque. 

"Los franceses no quieren que Europa siga siendo un colador. Este es el mensaje que yo he captado. Si Europa no puede defender sus fronteras, Francia lo hará por sí misma. La Europa que no controla los flujos migratorios se ha terminado", dijo.

"Los grandes países que consiguen el éxito son los que creen en la Nación y hacen respetar su identidad [...] Nuestros padres, nuestros abuelos, nuestros ancestros han construido los paisajes franceses, son los que han luchado por nuestras ciudades y nuestras catedrales".

Según informa este martes el diario Libération, la intención de Sarkozy es que el ministro de Interior, Claude Guéant, presione el próximo jueves en una reunión con sus homólogos en Estrasburgo para el endurecimiento de Schengen. La semana pasada ya se habló de una ofensiva francoalemana para cancelar el Tratado cuando se considere que un país no es capaz de controlar sus flujos migratorios. 

Piscinas para hombres y mujeres

Mientras tanto,  el repertorio xenófobo de Sarkozy continuó esta mañana en declaraciones al programa 4 verités de France 2. "¿Ustedes piensan que los franceses quieren un presidente que tenga como prioridad hacer que los inmigrantes voten en las elecciones locales?", dijo en referencia a Hollande.

"El voto inmigrante en las municipales abriría las puertas a que las piscinas tengan horarios diferentes para mujeres y hombres, a que los hospitales tengan médicos diferentes para mujeres y hombres", aseguró. Sarkozy volvió a hablar de las fronteras de la Unión e insistió en que "no podemos seguir recibiendo tantos extranjeros".

La estrategia del presidente francés, sin embargo, es demasiado arriesgada. Ayer, Marine Le Pen dio libertad de conciencia a sus votantes, aunque desde dentro del partido animaron al voto en blanco. Para la ultraderechista esta podría ser una ocasión de oro para conseguir dividir a la derecha francesa en dos y erigirse como única voz de la posición más extrema.

Por otra parte, que Sarkozy se haya apropiado del discurso xenófobo de Le Pen para la segunda vuelta de una manera tan descarada posiblemente le costará muchos puntos de credibilidad frente a sus socios de la UE.  

Nueva comparación con España

Sarkozy, como viene siendo habitual en campaña, volvió a comparar anoche la situación de Francia con los países de la Unión Europea (UE) más afectados por la crisis y, en particular, se refirió al caso de la fronteriza España. "Miren la situación de España, de Portugal, de Grecia, de Irlanda. ¿Creen que el poder adquisitivo de los españoles ha sido preservado?", se preguntó el aspirante socialista a renovar en el Palacio del Elíseo el próximo 6 de mayo.

El candidato conservador recordó que hace unos años a España se le presentaba como "el milagro de Europa" mientras que ahora tiene "un 23% de paro", una tasa netamente superior al dato de Francia, que ronda el 10%. Sarkozy destacó además las dificultades de España en materia de déficit público, pues "había prometido 6 % de déficit y está al 8", destacó el conservador, quien también se refirió al desempleo de Italia o Reino Unido.