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Jueves, 19 de Abril de 2012

Pacientes con cáncer rara vez se quejan de problemas de atención

Reuters ·19/04/2012 - 14:34h

Muchos pacientes oncológicos que han tenido problemas con su tratamiento nunca le dicen nada al médico que consideran responsable, y casi ninguno reporta formalmente los inconvenientes al hospital, según revela un sondeo.

En el estudio, publicado en Journal of Clinical Oncology, los pacientes citaron demoras en el tratamiento, complicaciones quirúrgicas y otros problemas ligados a la atención médica, además de barreras de comunicación entre ellos y sus doctores, como los problemas potencialmente dañinos más comunes.

La autora, Kathleen Mazor, del Instituto de Atención Primaria Meyers y de la Escuela de Medicina de la University of Massachusetts en Worcester, dijo que habría muchas razones para esto.

"A veces hay una situación en la que aún realmente están agradecidos por la atención recibida, y por eso no quieren dañar a nadie diciendo 'todo estuvo genial, excepto...' o no quieren perjudicar la relación con su médico", señaló la investigadora.

Los pacientes tampoco querrían ahondar en cierto aspecto de la atención que está en el pasado, agregó.

"Cuando las personas están atravesando por algo como el cáncer, realmente sienten la necesidad de poner toda su energía en mirar para adelante. Están pensando en mejorar, en avanzar, en lidiar con el cáncer y terminar con él", precisó la autora.

En entrevistas con alrededor de 400 pacientes con cánceres de mama y de colon, más de uno de cada cinco dijo que algo que podría haberse evitado "había ido mal" durante su atención oncológica, algo que les causó o podría haber causado daño físico o psicológico.

Setenta y ocho pacientes, casi todas mujeres que habían sido tratadas por cáncer de pecho, completaron sondeos sobre esos problemas con Mazor y su equipo.

Alrededor de tres cuartos de ellos mencionaron un problema de comunicación con su médico, como no tener suficiente información o recibir información imprecisa sobre su cáncer. Los ejemplos específicos incluían no ser informados sobre las opciones terapéuticas o que su cáncer podía llevar a la muerte.

La mitad indicó que algo anduvo mal durante su atención médica en sí, como problemas quirúrgicos que requirieron cirugía adicional, infecciones o demoras en el diagnóstico y tratamiento.

Casi todos los pacientes con cáncer dijeron que los problemas con su médico, ya sea comunicacionales o clínicos, habían provocado daños psicológicos como ira, temor o angustia. La mayoría también mencionó perjuicios físicos como dolor y la necesidad de tratamiento adicional.

Más allá de esas consecuencias, apenas un tercio de las personas que los investigadores entrevistaron manifestaron que habían discutido sobre el evento perjudicial con el médico o enfermero que consideraban era responsable.

Diez de ellos informaron el problema a la administración del hospital, escribió el equipo de Mazor.

El mensaje es que los pacientes deberían quejarse, dijo la autora.

"A veces los pacientes creen que algo ha salido mal y no es así. Pero si no se lo dicen a nadie (...) jamás tendrán la posibilidad de que les digan 'Así es como sucede siempre' o 'No podíamos prevenir eso'", dijo la experta.

Los hospitales pueden hacer su parte aclarando a quién pueden acudir los pacientes si sienten que algo no salió bien durante su atención, como algún tipo de defensor, añadió.