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Jueves, 12 de Abril de 2012

Detectan fallas en financiamiento de investigaciones oncológicas en EEUU

Reuters ·12/04/2012 - 16:18h

Por Amy Norton

Los ensayos clínicos de tratamientos oncológicos no cubren sus costos y un nuevo estudio sugiere que los estudios que financia el Gobierno de Estados Unidos podrían replicar por lo menos una característica de las investigaciones que financia la industria.

En el 2010, el Instituto de Medicina (IOM, por sus siglas en inglés) informó que el sistema de ensayos clínicos oncológicos de Estados Unidos estaba entrando en "estado de crisis".

El IOM aseguró que el programa del Grupo Colaborativo de Ensayos Clínicos del Instituto Nacional del Cáncer era ineficiente, colmado de papeleo y subfinanciado. El programa incluye equipos de más de 3.100 instituciones de Estados Unidos, Canadá y Europa.

Ahora, un equipo de un centro de oncología de Canadá analizó la oportunidad del financiamiento de los ensayos clínicos oncológicos.

En el caso de los estudios de grupos colaborativos, los fondos suelen llegar como un "adelanto modesto de pago" por cada paciente participante, según explicó el investigador principal, doctor Hsien-Yeang Seow, de la Universidad McMaster y del Centro Juravinski de Oncología, en Hamilton, Ontario.

En cambio, los ensayos que financia la industria reciben dinero a medida que los pacientes alcanzan ciertos "hitos" durante el estudio y cuando concurren a las consultas de seguimiento después de la finalización del tratamiento.

El equipo de Seow revisó 97 ensayos clínicos realizados en su centro el los últimos años. Dos tercios de esas investigaciones eran de grupos colaborativos, incluidos algunos financiados por el Instituto Nacional del Cáncer; el resto estaba respaldado por la industria.

Se trataba de estudios sobre tratamientos oncológicos para estadios tempranos y avanzados de cánceres de mama, pulmón y estómago.

Los autores observaron que los ensayos colaborativos rápidamente comenzaron a perder dinero después de las primeras etapas. Eso impide financiar el seguimiento de los pacientes que puede durar varios años.

En cambio, los ensayos de la industria contaban con más dinero entrante que saliente en varias etapas del estudio, aunque el ingreso neto tendía a desaparecer cuanto más prolongado era el seguimiento de los pacientes.

Es más: el equipo descubrió que su centro había comenzado nuevos ensayos clínicos para poder cubrir los gastos del período de seguimiento de estudios en curso. "Para mantenernos a flote, tenemos que empezar ensayos clínicos y reclutar nuevos pacientes (...) Obviamente, eso no es sustentable", explicó Seow.

El autor de un editorial sobre el estudio publicado en Journal of Clinical Oncology coincide con el autor. "Quizás es tiempo de considerar mejor el modelo de la industria farmacéutica de pagos progresivos", escribe el doctor David M. Dilts, de Instituto Knight de Oncología, en Portland, Oregon.

Eso, según agrega Dilts, podría frenar la costumbre de utilizar los nuevos ensayos para financiar los anteriores.

Una alternativa para los centros de oncología sería participar en menos estudios de grupos colaborativos y en más de la industria.

Una encuesta reciente a los centros participantes del programa del Instituto Nacional del Cáncer sugirió lo que estaría sucediendo: un tercio respondió que reduciría su participación en los próximos estudios que financia el programa.

Pero los estudios fuera de la industria son vitales, según opinó Seow porque "los ensayos de los grupos colaborativos ayudan a responder las preguntas más importantes sobre cómo mejorar la atención general de los pacientes con cáncer".

FUENTE: Journal of Clinical Oncology, online 26 de marzo del 2012