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Viernes, 6 de Abril de 2012

La ventilación nasal intermitente es mejor que la continua para los prematuros

Reuters ·06/04/2012 - 18:02h

Un meta-análisis revela que el uso temprano de ventilación con presión positiva intermitente (NIPPV, por sus siglas en inglés) en lugar de presión positiva continua nasal (CPAPN, en inglés) en bebés prematuros con síndrome de distrés respiratorio (SDR) evita la utilización de ventilación mecánica invasiva en las primeras 72 horas de vida.

El equipo de Jucille Meneses, del Instituto de Medicina Integral Profesor Fernando Figueira, en Recife, Brasil, publica los resultados en Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine.

"Minimizar la necesidad de ventilación mecánica invasiva en las primeras horas de vida es importante para reducir el riesgo de displasia broncopulmonar (DBP) y otras comorbilidades", escribe el equipo.

Los autores reconocen que el uso de la CPAPN redujo significativamente la incidencia de la DBP en los bebés prematuros con el SDR, pero aseguran que la estrategia no invasiva más moderna, la NIPPV, tiene más ventajas y cada vez se utiliza más en las unidades de terapia intensiva neonatal del mundo.

El equipo revisó la literatura e identificó tres estudios importantes sobre unos 360 bebés. Los resultados revelaron una reducción significativa del uso de ventilación invasiva en las primeras 72 horas de vida en los niños tratados con NIPPV versus el grupo tratado con CPAPN (RR=0,60).

Y aunque el riesgo relativo de DBP fue de 0,56, la diferencia no fue estadísticamente significativa.

En la discusión sobre los resultados, el equipo destaca que la NIPPV también previene el fracaso de la extubación y reduce la cantidad de apneas.

Aunque dicen que es "posible" que la NIPPV reduzca más que la CPAPN los episodios de DBP en terapia intensiva, concluyen que "se necesitan estudios más grandes sobre los bebés prematuros más vulnerables bajo tratamiento durante períodos más prolongados para poder evaluar las ventajas relativas de ambas estrategias de asistencia respiratoria".

FUENTE: Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine, online 2 de abril del 2012