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Viernes, 6 de Abril de 2012

Orina con mal olor en niños podría ser signo de infección urinaria

Reuters ·06/04/2012 - 17:54h

Por Andrew M. Seaman

Un nuevo estudio sugiere que si la orina de un niño tiene muy mal olor, los padres deberían consultar al médico para descartar una infección urinaria (IU).

Los autores recuerdan que sólo unos pocos estudios habían relevado esa relación, con resultados contradictorios. "No creía que fuera muy confiable", dijo la autora principal del nuevo estudio, doctora Marie Gauthier, de CHU Sainte-Justine, Montreal.

Es que, según los resultados de su estudio, no lo sería.

El equipo analizó información de 331 niños de entre 1 y 36 meses de edad, con signos de una posible IU atendidos en la sala de emergencias entre agosto del 2009 y abril del 2011.

A todos se les había realizado un análisis de orina y los adultos a cargo habían proporcionado información sobre la salud general de los niños y algunas cuestiones durante los dos días previos a la consulta, como el uso de antibióticos o el olor de la orina.

Al 15 por ciento de los niños (51) se les diagnosticó una IU. Los padres del 57 por ciento de esos pacientes habían señalado el mal olor de la orina los dos días anteriores. Pero el 32 por ciento de los padres de los niños sin una IU también lo habían mencionado.

"Hay una asociación con la infección urinaria, pero no es tan sólida. Orinar con mal olor no es una prueba suficiente. De ningún modo", dijo Gauthier.

En la revista Pediatrics, el equipo considera que para los médicos y los enfermeros es útil preguntar sobre el olor de la orina ante la sospecha de una IU.

Los investigadores también hallaron que las niñas eran más propensas que los varones a desarrollar IU, como así también los niños con una enfermedad en la que la orina pasa de la vejiga al tracto urinario superior.

Pero aun tras considerar esos casos, el equipo observó que la orina con mal olor se mantenía asociada con la posibilidad de diagnosticar una IU.

Los autores destacaron algunas limitaciones del estudio, como la valoración que los padres hicieron del olor como "desagradable" o "más fuerte", que podrían tener distintos significados para distintas personas. Además, la cantidad de niños con una IU fue pequeña y no hubo un grupo de control.

El doctor Nader Shaikh, profesor del Departamento de Pediatría de la Facultad de Medicina de la University of Pittsburgh, en Pensilvania, les recomendó a los padres controlar también la temperatura.

"El signo más importante es la fiebre, que puede ser el único síntoma de una IU", dijo Shaikh, que no participó del estudio.

Y aunque el equipo no halló una prueba sólida como para utilizar el olor de la orina para diagnosticar una IU, Gauthier concluyó: "Si la orina apesta, el riesgo de tener una IU es un poco más alto".

FUENTE: Pediatrics, online 2 de abril del 2012