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Viernes, 6 de Abril de 2012

Sudáfrica lleva lucha contra la tuberculosis a las minas

Reuters ·06/04/2012 - 15:08h

Por Cosmas Butunyi

Sudáfrica está cambiando su estrategia en el combate contra la tuberculosis (TB) y apunta a las minas, donde el polvo dañino para los pulmones, las condiciones de hacinamiento para trabajar y una fuerza de trabajo pan-africana hacen de la industria un punto nodal de diseminación de la enfermedad.

Las cepas de TB resistentes a los fármacos, asociadas con las condiciones urbanas de hacinamientos, se están expandiendo entre los mineros, que tienen tasas de infección unas tres veces mayores que la población general, según funcionarios sudafricanos.

La enfermedad se expande aún más cuando los mineros nacidos en el exterior -decenas de miles de personas de Lesoto, Suazilandia y otros países vecinos trabajan en minas de Sudáfrica- regresan a sus hogares.

Sudáfrica ha relacionado el tratamiento y la prevención de la TB con las campañas contra el VIH/sida y ha comprado nuevo equipamiento y medicinas para clínicas y hospitales.

"La TB asociada con las minas es la punta de lanza. Solucionar este problema podría transformar la respuesta continental a la TB", dijo a periodistas Joel Spicer, estratega de la entidad Stop TB, durante un seminario el mes pasado en Johannesburgo.

El grupo incluye a agencias de Naciones Unidas, organizaciones no gubernamentales, expertos médicos y al sector privado.

El Instituto Aurum y la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres también están evaluando en mineros de Sudáfrica medicamentos tipo vacunas conocidos como Terapia Preventiva con Isoniazida (TPI), para prevenir la infección.

Los resultados iniciales demostraron que brindar TPI a los mineros y sus familias puede reducir el riesgo de infección alrededor de un 60 por ciento. Stop TB estima que la TPI cuesta unos 20 dólares al año por persona.

Sudáfrica, importante productor de oro y platino, ha pedido a las firmas mineras que controlen tanto la TB como el VIH en sus trabajadores en los próximos 12 meses.

También se establecerán más clínicas cerca de las minas, se mejorarán las instalaciones ya existentes y se entregarán más kits de control en las zonas mineras lo antes posible, según informó recientemente el Ministerio de Salud.

La elevada incidencia de VIH/sida complica aún más la situación entre los trabajadores del sector. Dado que el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) que provoca el sida debilita el sistema inmune, las personas que lo portan corren mucho más riesgo de infectarse con TB.

Las infecciones con VIH entre los mineros se expanden rápidamente a través de los burdeles.

El Gobierno sudafricano del ex presidente Thabo Mbeki empeoró la situación al negar durante años que existía una relación entre el VIH y el sida, mientras se recetaban tratamientos herbáceos inútiles en lugar de las medicinas internacionalmente aprobadas.

La tuberculosis se disemina a través del aire. Si no es tratada con efectividad, cada persona con TB activa puede infectar a un promedio de 10 a 15 personas en un año.

Las tasas de muerte entre pacientes con VIH son altas, particularmente en los países más pobres. Más de 2 millones de personas contraerán una forma de TB resistente a la medicación estándar para el 2015, señaló el mes pasado la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El este y sur de África son las zonas más afectadas por la epidemia de VIH. Del número total de personas en todo el mundo que vivían con VIH en el 2009, el 34 por ciento habitaba 10 países del sur africano, según el Programa de la ONU para el VIH/sida.

La cantidad total de personas VIH-positivo a nivel mundial que se controlan por TB creció desde casi 200.000 en el 2005 a más de 2,3 millones en el 2010, indicó la OMS.

"Nuestra intención es alentar a todos los mineros a ser controlados y evaluados por TB con más frecuencia", dijo a Reuters David Mametja, director jefe del departamento de Control y Manejo de la TB del Ministerio de Salud sudafricano.