Archivo de Público
Martes, 3 de Abril de 2012

Mueren 10 inmigrantes en su travesía hacia Lampedusa

Viajaban con otras 48 personas en una embarcación que había zarpado de Libia. Fueron rescatados ayer a 60 millas de la costa italiana

DANIEL DEL PINO ·03/04/2012 - 10:18h

La Guardia Costera italiana rescató ayer a 60 millas al sur de la isla de Lampedusa a 48 personas que viajaban en una embarcación proveniente de Libia. Habían sido localizados a primera hora de la tarde por el buque militar Orionne y trasladados finalmente a tierra con la ayuda de una patrullera de la Guardia Costera.

A su llegada al puerto empezaron a narrar un nuevo drama en el Mediterráneo. Diez de sus compañeros, seis somalíes y cuatro eritreos, murieron durante la travesía y sus cuerpos fueron arrojados al mar.

"La operación de socorro y rescate no fue fácil. El mar tenía fuerza cuatro y la balsa se movía mucho. Los interceptamos antes de caer la noche y conseguimos salvar a todos los que estaban a bordo. Una vez llegados al puerto de Lampedusa, algunos de ellos empezaron a contar que durante el trayecto diez personas habían muerto", explicó a los medios el comandante de la Capitanería de Puerto, Giuseppe Cannarile.

De las 48 personas que consiguieron llegar con vida a tierra, 36 son hombres y 12 mujeres, tres de ellas embarazadas. Según Cannarile "ninguno fue capaz de especificar ni cómo ni cuándo los cadáveres de sus compañeros de viaje acabaron en el mar", dijo Cannarile.

El centro de retención está cerrado

La nueva tragedia en aguas del Mediterráneo llega pocos días después de que un informe del Consejo de Europa acusara a la OTAN de haber dejado morir de hambre y sed a 59 inmigrantes a la deriva después de haber zarpado de las costas libias escapando del conflicto.

En las últimas semanas han vuelto a reproducirse las llegadas de inmigrantes procedentes de Libia y las autoridades italianas creen que con el buen tiempo los casos se irán multiplicando.

El problema es que el Gobierno italiano, cuando aún estaba Silvio Berlusconi en el poder, decidió cerrar el centro de retención de Lampedusa y su puerto después de que un grupo de inmigrantes tunecinos se amotinara provocando un incendio tras haber estado encerrados en condiciones inhumanas durante varias semanas.