Archivo de Público
Martes, 29 de Enero de 2008

El PP se niega a pedir perdón a los médicos del Severo Ochoa

El actual consejero de Sanidad sostiene aún que la destitución del doctor Montes fue "acertada"

VANESSA PI / PATRICIA RAFAEL ·29/01/2008 - 22:30h

El actual consejero madrileño de Sanidad, Juan José Güemes, y Esperanza Aguirre, ayer en un acto. / EFE

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, calla mientras deja que su consejero de Sanidad, Juan José Güemes, responda que no hay motivos para disculparse. Un día después de que la Justicia diera la razón a los médicos del Severo Ochoa, acusados de sedaciones irregulares a pacientes terminales, el PP se niega a pedir perdón. El que fuera responsable de Sanidad, y actual consejero de Transportes, Manuel Lamela, sigue desaparecido desde el lunes.

La destitución de Luis Montes como jefe de Urgencias del hospital de Leganés fue "acertada", aseguró Güemes. El médico, reiteró, no volverá a su puesto, a pesar de que el lunes un auto de la Audiencia Provincial de Madrid archivó definitivamente la causa y eximió de cualquier mala práctica a los facultativos.

Montes fue destituido el 11 de marzo de 2005 tras recibir la Consejería de Sanidad una denuncia anónima que acusaba a médicos del Severo Ochoa de aplicar sedaciones excesivas a 400 pacientes terminales. Según Güemes, el relevo del jefe de Urgencias no fue una sanción disciplinaria sino la falta de confianza tras saber que existían irregularidades administrativas en el servicio.

Peor en las Urgencias

El consejero de Sanidad subrayó ayer que las Urgencias mejoraron desde que Montes dejó el cargo. Un informe de CCOO señala, sin embargo, que el porcentaje de pacientes que esperaban más de seis horas a ser atendidos aumentó un 8% entre 2004 y 2007. Manuel Lamela, por su parte, sigue desaparecido. Como el lunes, ayer declinó hacer ninguna declaración. Fuentes de su consejería explicaron que nunca ha comentado una sentencia judicial, y que tampoco lo hará ahora. Sin embargo, en este caso, el fallo supone una desautorización en toda regla de su actuación en este caso.

El que sí habló fue el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy. Al ser preguntado en una entrevista en Antena 3 sobre si Esperanza Aguirre debía pedir perdón respondió: "No conozco bien el tema aunque creo que hubo una denuncia y las denuncias no siempre te dan la razón". El líder del PP también demostró tener mala memoria ya que, en 2005, señaló que Lamela no era "el prototipo de persona que no toma decisiones sin saber por qué (...) lo conozco muy bien".

La oposición pide dimisión

La oposición madrileña insistió en reclamar el cese de Lamela. La portavoz de IU en la Asamblea de Madrid, Inés Sabanés, fue más allá y también exigió la destitución de todos los responsables del caso. Se refería al actual Defensor del Menor de Madrid, Arturo Canalda, viceconsejero de Sanidad en 2005.