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Miércoles, 28 de Marzo de 2012

La espera vigilada sirve para un tipo de tumores cervicales

Reuters ·28/03/2012 - 18:39h

Por Gabriel Miller

Un nuevo estudio asegura que los tumores llamados paragangliomas que aparecen en el cuello no crecerían tan rápido como habían sugerido estudios previos y que la espera vigilada es segura mientras no aparezcan síntomas preocupantes.

Estos neoplasmas neuroendócrinos inusuales aparecen en el tórax y el abdomen; rara vez lo hacen en la cabeza y el cuello. La mayoría son benignos, excepto un porcentaje pequeño que produciría metástasis distantes.

Los nuevos resultados surgen de un estudio sobre 43 pacientes con 47 paragangliomas cervicales controlados durante unos cinco años (entre 1 y 17 años), como publica Archives of Otolaryngology-Head & Neck Surgery.

Se utilizó la vigilancia expectante cuando así lo preferían los pacientes, por la posible morbilidad quirúrgica por la edad o los déficit preexistentes de los nervios craneales contralaterales.

Ninguno tenía linfadenopatía, crecimiento tumoral acelerado o dolor. El 70 por ciento no tenía síntomas; sólo el 12 por ciento presentaba anormalidades en los nervios craneales. El diámetro promedio del tumor más grande era de 2,6 cm (entre 1 y 7,2 cm).

Los tumores se controlaron por resonancia magnética (en el 65 por ciento de los casos) o tomografía (en el restante 35 por ciento).

El doctor James Netterville, del Centro Médico de la Vanderbilt University, en Nashville, Tennessee, dijo a Reuters Health que el objetivo de analizar las historias clínicas de estos pacientes fue confirmar que la observación, en lugar de la cirugía, sería una opción para muchas personas con paragangliomas cervicales.

De hecho, el 42 por ciento de los tumores se mantuvieron estables en el tiempo y el 20 por ciento entró en remisión. En el 38 por ciento restante, el crecimiento promedio fue de 0,2 cm por año.

El equipo de Netterville sostiene que esa velocidad de crecimiento fue menor que la registrada en otro estudio, en el que se había observado un crecimiento de 0,83 mm por año, según la determinación volumétrica.

Netterville comentó que dado que estos tumores raros suelen ser benignos, "(el paciente) puede elegir el tratamiento: observación, cirugía o radioterapia".

Desde el punto de vista médico, "los cuatro factores principales a considerar son la edad, el estado de salud, los síntomas y la velocidad de crecimiento tumoral, si se conoce", indicó Netterville.

"Como el crecimiento no suele superar uno o dos milímetros por año, uno optaría por observar a los pacientes con mal estado de salud, de edad avanzada y sin síntomas significativos", explicó.

Es importante señalar el sesgo de la selección inherente a esta revisión retrospectiva, señaló el equipo. "Son muchos los factores que influyen en la decisión clínica de vigilar un tumor y que este artículo no podría reflejar", manifestaron los autores.

El equipo agregó: "En nuestra base de datos, no hallamos pacientes observados durante un tiempo y operados debido a cambios del tumor, aunque eso podría ocurrir".

FUENTE: Archives of Otolaryngology-Head & Neck Surgery, online 19 de marzo del 2012