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Martes, 27 de Marzo de 2012

Programa contra obesidad EEUU mejora aptitud física de estudiantes

Reuters ·27/03/2012 - 18:00h

La obesidad sigue creciendo en las escuelas de California, pero los programas de ejercicio y nutrición estarían dando resultado en la salud de los alumnos.

Un nuevo estudio registró que los niños llegaban a quinto grado con más peso cada año, pero que no seguían engordando y mejoraban su aptitud física a medida que pasaban de grado.

"Logramos dar un primer paso importante: que la obesidad no aumente tan rápidamente", dijo el doctor William Bommer, cardiólogo de la University of California en Davis, y coautor del estudio. "Pero no pudimos revertirla", agregó.

El equipo, cuyos resultados publica American Heart Journal, registró en el 2005 un aumento de la aptitud física con las clases de actividad física obligatorias en California y la alimentación saludable en escuelas públicas estatales.

Mientras que los resultados sugieren que los programas de prevención estarían teniendo efecto, no prueban que mejoren la salud.

La obesidad está asociada con la hipertensión, la diabetes y otros problemas en niños y adultos. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por su sigla en inglés), el 17 por ciento de los niños y adolescentes del país es obeso.

Para revertir la tendencia ascendente de la obesidad, California exige que las escuelas públicas dediquen unos 20 minutos diarios a la actividad física de los niños entre el jardín de infantes y quinto grado, y 40 minutos diarios a los alumnos de entre sexto y decimosegundo grado.

Las escuelas tienen que aumentar la calidad y la cantidad de la educación física y no pueden servir comidas y bebidas ricas en grasa y azúcares.

El equipo de Bommer analizó datos de más de 6 millones de estudiantes de quinto, séptimo y noveno grado entre el 2003 y el 2008, después de que aquellas medidas entraran en vigencia.

A cada estudiante, en cada grado, se le había realizado un test de aptitud física y se le había medido el índice de masa corporal (IMC), que es una medición del peso en relación con la estatura que permite establecer el nivel o no de obesidad.

El equipo analizó esos registros para determinar variaciones del peso y la aptitud física. Y hallaron algunos signos alentadores: aunque la cantidad de niños obesos siguió creciendo (un 2 por ciento más con sobrepeso u obesidad en el 2008 que en el 2003), ese aumento fue cada vez más lento.

Las tasas de obesidad crecieron un 0,3 por ciento anual durante el estudio, comparado con un 0,8 a un 1,7 por ciento anual en los estudios nacionales previos.

En los alumnos se registró una reducción leve de la grasa corporal y el peso entre séptimo y noveno grado. Además, mejoró (o por lo menos no empeoró) la aptitud física en áreas como la fuerza abdominal, la resistencia del tronco superior y la flexibilidad.

Un hallazgo desafía las expectativas de los autores: cada año, más niños comenzaban quinto grado con obesidad, aunque no siguieron engordando entre quinto y noveno grado.

Por ahora, Bommer consideró que se necesitan más estudios para determinar si la obesidad temprana aparece antes de que los niños ingresen al jardín de infantes o durante la primaria, y en qué momento las intervenciones son más efectivas.

FUENTE: American Heart Journal, febrero del 2012