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Viernes, 23 de Marzo de 2012

El caso Merah pone en evidencia a la inteligencia francesa

Se multiplican las críticas por un posible fallo de funcionamiento del DCRI que dejó actuar libremente al joven terrorista

PÚBLICO.ES ·23/03/2012 - 09:44h

La actuación de la inteligencia y las fuerzas especiales de la Policía francesas está siendo criticada después del asesinato de Mohamed Merah. Reuters

¿Cómo pudo la inteligencia francesa no seguir la pista a Mohamed Merah antes de que matara a siete personas en nombre de la yihad teniendo en cuenta sus antecedentes? Es una pregunta legítima que todos los periódicos franceses plasman en sus páginas hoy.

La sensación general es que la DCRI, la Dirección Central de Inteligencia, no hizo bien su trabajo ya que sabía de la radicalización del joven a través de un grupo salafista -no considerado peligroso por el Ministerio de Interior- y conocía a la perfección que había viajado a Afganistán y Pakistán.

La polémica está servida y va a entrar de lleno en una campaña electoral que, tras la muerte ayer del terrorista a manos de las fuerzas de intervención rápida de la Policía (RAID), cambiará su rumbo inevitablemente.

Para el primer ministro, François Fillon, no hay motivo alguno para acusar a la DCRI de haber cometido un error con Merah. "La DCRI ha hecho su trabajo de una manera impecable, identificó a Mohamed Merah cuando hizo sus viajes [...] le vigiló el tiempo necesario para llegar a la conclusión de que no había ningún elemento que llevara a pensar que era un hombre peligroso y que podía pasar a la acción", dijo a los micrófonos de RTL.

"Es normal -continuó el primer ministro- que nos hagamos ciertas preguntas pero fue interrogado, vigilado, escuchado. Era un hombre que llevaba una vida normal, que tenía un pasado judicial pero todo eso no tenía nada que ver con lo que vino después", se defendió.

Pero el hecho de que Merah, el "hombre normal" como dice Fillon, se convirtiera en un terrorista peligroso y consiguiera asesinar a siete personas -tres militares, un profesor y tres niños - en el transcurso de una semana, abre muchas dudas sobre si no habrá más personajes como Merah en Francia y la DCRI no lo sabe.

Hoy, además se ha conocido un aspecto que pone más en evidencia el fallo del sistema: Merah estaba dentro de la conocida como No fly list de EEUU tal y como informa The Washington Post, es decir, la base de datos de personas que tienen prohibido viajar al país. La razón: fue detetenido por soldados estadounidenses en Afganistán.

"Tenemos que aprender la lección"

El ministro de Defensa, Gérard Longuet, fue un poco más crítico. Ya el día anterior dijo que era necesario "aclarar lo que ha fallado" para que Merah pudiera convertirse en alguien peligroso y actuara a la luz del día sin que las fuerzas del orden estuvieran al tanto de la posibilidad de que eso ocurriera.

Esta mañana, en una entrevista para Canal +, volvió a insistir en este aspecto: "Frente a un suceso tan importante como este, tenemos una obligación absoluta de sacar la mayor de las lecciones, cada uno en su esfera de responsabilidad".

El Gobierno trata de desviar la atención sobre un posible fallo de los servicios de inteligencia en el caso Merah Es seguro que el caso de Merah va a marcar un antes y un después en el modo en que la inteligencia francesa se acerca a otras realidades parecidas en el país. Y esto no es necesariamente positivo. Los años de Gobierno de Nicolas Sarkozy se han caracterizado por la creación de un estado policial exagerado, dirigido, sobre todo, a controlar a la comunidad musulmana -que en Francia engloba a mas de cinco millones de personas- de los suburbios de las grandes ciudades

Sarkozy se ha especializado en estigmatizar las banlieues ya desde su etapa como ministro de Interior y ahora en plena campaña electoral podría volver a actualizar un discurso radical y ultra que le hará ganar seguramente muchos votos.

Básicamente porque su principal rival a derecha, la ultra Marine Le Pen, del Frente Nacional, lleva tres días aprovechando cada entrevista en televisión para encender de nuevo el debate y acusar al Gobierno de haber sido demasiado blando en los últimos años. "El Gobierno tiene miedo de la reacción de la comunidad musulmana y esos grupos fundamentalistas que controlan muchos barrios de nuestras ciudades", dijo ayer.

Control de páginas web

Las críticas también han llegado de los líderes de la oposición. Sin querer hacer hacer demasiada sangre, François Hollande candidato del Partido Socialista (PS) afirmó que "tras los dramas de Toulouse y Montauban hay que hacerse algunas preguntas inevitablemente. Sobre todo hace falta coordinar mejor a nuestros equipos y servicios, que deben trabajar en la misma dirección para ser más eficaces".

Los representantes de judíos y musulmanes en Francia son los únicos que tratan de mantener la cordura

Por su parte, el candidato centrista, François Bayrou, pidió que se investigara si Merah consiguió algún tipo de financiación de organizaciones terroristas para hacer sus viajes de entrenamiento en los campos de Al Qaeda y los talibanes en Afganistán y Pakistán.

La primera respuesta del Gobierno ayer la anunció el propio Sarkozy, quien aseguró que habrá consecuencias penales para las personas que visiten páginas web que hagan apología del terrorismo o estén vivuladas a movimientos considerados terroristas. Aunque conociendo cómo funciona Sarkozy, el problema no será tanto esto, sino cómo se eligen las páginas que serán 'ilegalizadas' y el alto intrusismo en la vida privada de las personas que esto puede suponer.

Puede que la situación sería distinta sin las elecciones de por medio, pero llama la atención que la mayor parte de las llamadas a la calma vengan precisamente de los representantes de las comunidades judías y musulmanas del país: "No se puede amalgamar la figura de Mohamed Merah con todos los musulmanes franceses. Merah, con sus actos terroristas, es el principal enemigo del Islam de Francia y sus actos son contrarios a los preceptos de esa religión", dijo en tono conciliador ayer Richard Prasquier, director del Consejo Representativo de las Instituciones Judías en Francia.

32 horas de asedio 

Pero además del papel que jugó el DCRI en la identificación de Mohamed Merah, sobre la mesa está también el hecho de que los responsables del RAID, con el ministro de Interior Claude Guéant a la cabeza, aguantaran 32 horas antes de intervenir en el apartamento del joven. El Gobierno expresó desde el primer momento que quería atrapar con vida a Merah para interrogarlo y llevarlo ante la Justicia. No obstante, la evacuación de los vecinos de la zona y la incapacidad para mantener en todo momento una línea de comunicación con Merah ponen en duda si la operación se llevó a cabo de la manera más adecuada. 

El Policía que llevó el asalto a la casa de Merahse defiende de las críticas sobre su actuaciónChristian Proteau, fundador del Grupo de Intervención de la Policía NAcional (GIGN) criticó en el diario Ouest-France el asalto del RAID. "¿Cómo es posible que la mejor unidad de la Policía no consiga frenar a un hombre solo?", dijo. "Podíamos haberle puesto una trampa. Esperar a que saliera y arrinconarlo. Puede parecer presuntuoso pero en 64 operaciones del GIGN bajo mi mando no ha habido jamás un muerto".

"Tenían que haberle atiborrado a gases lacrimógenos. No habría durado dentro ni cinco minutos. Pero en lugar de eso se dedicaron a lanzar granadas. El resultado es claro: se le indujo a un estado psicológico que le incitó a continuar con su guerra".

"Merah eligió el asalto"

En declaraciones a Le Monde, Amaury de Hauteclocque, el responsable del asalto en Toulouse, se defendió diciendo que "tratamos de aumentar su fatiga durante toda la noche" con cortes de luz y detonaciones controladas. "Pero creo que no fuimos nosotros los que elegimos la intervención, sino el propio Mohamed Merah. Nosotros llevamos la negociación hasta el final, pero a las 22.45 horas del miércoles nos dijo que quería morir con las armas entre las manos y al final es lo que hizo".

Para Hauteclocque "es la primera vez en toda mi vida que veo a alguien, después de que nosotros lancemos un asalto, hacer que ese asalto se vuelva contra nosotros".

"Nos habíamos hecho una idea muy precisa del entorno en el que se encontraba, pero esto tenía que ser corroborado. Por eso fuimos avanzando de manera tan prudente dentro del apartamento. Lo que pasa es que su respuesta fue atacarnos con tres Colt 45 de calibre 11.43 mientras que nosotros llevábamos armas no letales. Después se hizo fuerte en el apartamento, intentó matar a los hombres que estaban espostados en el balcón y finalmente es probable que fuera uno de los francotiradores el que le mató".