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Jueves, 22 de Marzo de 2012

Estudio asocia el humo de segunda mano con el asma en niños

Reuters ·22/03/2012 - 19:42h

Por Genevra Pittman

Una nueva mirada sobre estudios previos sugiere que los niños que viven con un fumador son más propensos a sufrir sibilancias o asma, lo que brinda más evidencias del vínculo entre el humo de segunda mano y los problemas respiratorios.

Investigadores hallaron que el mayor efecto en la sibilancias y el asma se registró en bebés y niños pequeños cuyas mamás fumaron cuando estaban embarazadas o poco después del nacimiento de sus hijos.

Las conclusiones no comprueban que el humo de segunda mano provocó el asma en los niños, pero se suman a otras investigaciones que sugieren que el tabaquismo pasivo puede desatar problemas respiratorios en los menores, según los especialistas.

"Lo que esto demuestra claramente es que la investigación y los datos que documentan los efectos adversos de la exposición al humo de tabaco en el asma de los niños son muy fuertes", dijo el doctor Harold J. Farber, que estudia el tema en la Facultad de Medicina Baylor y el Hospital de Niños de Texas, en Houston.

Farber explicó que los pulmones de los niños podrían ser más débiles cuando quedan expuestos al humo en el vientre materno y que los fármacos para el asma no podrían funcionar tan bien en esos casos.

"Eliminar la exposición al tabaco de nuestros niños tiene que ser una prioridad crítica de salud pública", dijo a Reuters Health Farber, que no participó en el reporte.

Investigadores del Reino Unido analizaron más de 70 estudios publicados entre 1997 y el 2011, de los cuales todos habían registrado si los padres u otros miembros del hogar fumaban. Luego examinaron qué niños fueron diagnosticados con sibilancias o asma.

Aquellos estudios demostraron que cuando las madres fumaban durante el embarazo, sus hijos eran entre un 28 y un 52 por ciento más propensos a tener un silbido, dependiendo de a qué edad eran evaluados.

El efecto en los síntomas del asma fue mayor en los bebés y los niños pequeños, que tenían un 85 por ciento más de probabilidades de sufrir la enfermedad si habían estado expuestos al humo en el vientre.

Cuando las madres u otros miembros del hogar fumaban, los niños tenían una probabilidad un 70 por ciento mayor de padecer sibilancias hasta los cuatro años, pero la relación con el asma quedó menos clara. El efecto del consumo materno de tabaco fue más débil en niños de 5 a 18 años.

El grupo obtuvo datos limitados acerca de cuánto afectaba a los niños el hecho de que su padre fumara, de acuerdo al estudio publicado en la revista Pediatrics.

Tricia McKeever, de la University of Nottingham, y sus colegas dijeron que sus resultados sugieren que el humo de segunda mano tiene una mayor influencia en las sibilancias y el asma que la que habían estimado los investigadores.

"Antes, se sabía que (el humo de segunda mano) desataba un ataque o exacerbaba el asma", dijo Geoffrey Fong, investigador sobre el tabaco de la University of Waterloo, en Canadá.

"Este estudio muestra que el humo de segunda mano bien podría causar el desarrollo del asma" y no sólo desencadenar ataques en niños que ya lo padecen, explicó Fong, que no participó en el nuevo estudio.

De acuerdo a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, cerca del 9 por ciento de los niños estadounidenses tienen asma.

FUENTE: Pediatrics, online 19 de marzo del 2012