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Miércoles, 21 de Marzo de 2012

Juez ordena una pericia psicológica a los enfermeros uruguayos y rebaja los crímenes a 15

EFE ·21/03/2012 - 15:41h

EFE - El ministro de Salud de Uruguay, Jorge Venegas (d), el subsecretario de la cartera, Leonel Briozzo (c), y el presidente de la Junta Nacional de Salud Luis Gallo (i), participan el pasado 20 de marzo, en una rueda de prensa en Montevideo, Uruguay, sobre las víctimas de los dos enfermeros procesados por el asesinato de pacientes en unidades de cuidados intensivos.

El juez uruguayo Rolando Vomero dictaminó hacer una prueba pericial psicológica a los dos enfermeros asesinos uruguayos, según el auto de procesamiento distribuido hoy a las partes del proceso, donde aclaró también que se les acusa de 15 muertes y no de 16 como el magistrado indicó al principio.

Fuentes judiciales revelaron a Efe que el enfermero Marcelo Pereira ha sido procesado por homicidio especialmente agravado en cinco casos y su colega Ariel Acevedo por el mismo delito en otros diez casos, cuando el domingo, al enviarlos a prisión, Vomero le había atribuido a este último once crímenes.

Además, en el auto "se decreta el procesamiento y prisión de Andrea Fabiana Acosta", colega de ambos, "por complicidad en un delito de homicidio especialmente agravado", que es más grave que la figura de encubrimiento que se le había asignado inicialmente, según las fuentes.

El juez ordena en el documento que "se practique a los encausados pericias psicológicas por psicólogos del Instituto Técnico Forense", como había solicitado la abogada defensora de Acevedo, Inés Massiotti, después de que la pericia psiquiátrica demostrara que ambos eran plenamente conscientes de sus actos.

Con esa prueba Massiotti espera demostrar que la historia personal de su cliente pudo tener un efecto en su conducta y así atenuar la pena de su cliente.

Acevedo, que cometió los crímenes en la mutua privada Asociación Española inyectando aire en vena a los pacientes, nació hace 46 años en el interior de Uruguay (Minas), se crió con su abuela y fue violado por un pariente en la adolescencia.

Hace pocos años había oficializado su relación con otro hombre mediante una unión concubinaria.

Pereira, que suministraba drogas letales a sus víctimas por vía intravenosa en el Hospital Maciel, de titularidad pública, está al parecer casado y tiene hijos, aunque se desconocen más detalles sobre su vida personal.

El diario El Observador, que tuvo acceso directo al auto procesal, facilitó hoy en su página web el nombre de las quince víctimas, que hasta ahora se había mantenido bajo reserva.

Todavía es una incógnita la edad de los fallecidos, aunque fuentes del proceso señalaron a Efe que "eran de todas las edades", no solamente personas mayores, como se manejó inicialmente.

Otro periódico uruguayo, El País, informaba por su parte que en sus declaraciones ante el juez, reproducidas en el documento, Acevedo indicó que cometía los crímenes desde hacía "un par de años" aunque dijo no poder precisar el tiempo con exactitud, y Pereira indicó que "tal vez un año o un año y medio".

Según las fuentes judiciales consultadas por Efe, las partes tienen cinco días para apelar al auto de procesamiento, algo que solo la defensa de la enfermera ha dicho que va a hacer.

El delito de homicidio está penado en Uruguay con penas que van desde los 20 meses hasta los 30 años de prisión.