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Martes, 13 de Marzo de 2012

Obama promete investigar hasta el final la matanza de 16 civiles en Afganistán

Asegura que "se toma este asunto como si las víctimas -a manos de un soldado de EEUU- fueran sus propios hijos"

AGENCIAS ·13/03/2012 - 17:46h

AP Photo - Protesta en Afganistán contra las tropas estadounidenses por la matanza del domingo.

El presidente de EEUU, Barack Obama, ha asegurado este martes que su Gobierno investigará "hasta las últimas consecuencias" la matanza de 16 civiles afganos cometida el pasado domingo presuntamente por un soldado estadounidense en Kandahar.

"Estados Unidos se toma este asunto como si (las víctimas) fueran sus propios ciudadanos o sus hijos", ha dicho el presidente, que ha insistido en que se trata de un hecho "vergonzoso e inaceptable".

Obama: "Tenemos el corazón roto por la pérdida de vidas inocentes"

"Tenemos el corazón roto por la pérdida de vidas inocentes. Esto no es lo que somos como país y no representa a nuestras Fuerzas Armadas", ha expresado Obama en una breve comparecencia en la rosaleda de la Casa Blanca.

El presidente estadounidense ha destacado que el Pentágono "no escatimará esfuerzos para llevar a cabo una investigación completa" sobre el incidente, y ha insistido en que ésta examinará los hechos "hasta el final".

Sin embargo existe un pacto entre el Gobierno afgano y la ISAF por el que se concede total inmunidad a los soldados extranjeros, lo que imposibilita que se celebre un juicio contra algún miembro de las fuerzas desplegadas en el país. A pesar de ello, el Parlamento afgano reclamó que el soldado estadounidense fuera sometido a un juicio público para pagar por su matanza.

Más datos sobre el soldado

El sargento era un francotirador con una lesión cerebral traumática provocada por un accidente de tráfico

Según medios estadounidenses, el supuesto autor de los hechos es un sargento de 38 años que había llegado a Afganistán por primera vez en diciembre pasado, aunque contaba con experiencia previa en Irak.

Un funcionario del Departamento de Defensa ha declarado a la cadena CNN que el sargento era un francotirador de infantería entrenado para tirar a matar a unos 800 metros de distancia.

Durante su estancia en Irak en 2010 el militar sufrió un accidente de automóvil que le dejó una lesión cerebral traumática, según la cadena de televisión estadounidense. No obstante, tras recibir tratamiento para sus heridas, fue autorizado a volver al servicio militar y destinado a Afganistán.

Tras la matanza se han multiplicado en Afganistán los llamamientos a que el presunto culpable sea juzgado en ese país. Grupos extremistas advirtieron el lunes de que se vengarían por el asesinato de los 16 civiles, algo que han cumplido hoy al atacar a una delegación gubernamental que investigaba sobre el terreno el ataque del domingo.

Obama ha reiterado que, pese al incidente, que sucede después de que hace unas semanas soldados estadounidenses quemaran ejemplares del Corán lo que originó otra oleada de protestas, EEUU no piensa cambiar su estrategia con respecto a Afganistán y mantendrá el calendario de retirada.

"Así que no hay que equivocarse: tenemos una estrategia que nos permitirá acabar con esta guerra. Estamos constantemente trabajando para la transición en la que los afganos están tomando la dirección. Y eso nos va a permitir traer nuestras tropas a casa", ha añadido el presidente de EEUU.