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Martes, 13 de Marzo de 2012

Ataque talibán a la delegación que investigaba la matanza de 16 civiles

Dos hermanos del presidente Karzai lideran el grupo gubernamental que se hallaba en el lugar donde el soldado de EEUU perpetró la masacre

PUBLICO.ES / EFE ·13/03/2012 - 11:01h

- Baz Muhammad Abid (EFE) - Estudiantes de la Universidad de Jalalabad se manifiestan contra la matanza.

La matanza de 16 civiles perpetrada por un militar estadounidense en Afganistán ha levantado la furia de una población que lleva más de diez años bajo la ocupación de las fuerzas extranjeras y la respuesta de las fuerzas insurgentes del país.

Ayer los talibanes prometieron vengarse de tal masacre asegurando que "simpatizamos con las víctimas de esta acción salvaje y garantizamos a sus herederos que nos vengaremos de estos invasores y asesinos y castigaremos sus acciones bárbaras".

Un día después han convertido las palabras en hechos y han atacado una delegación afgana de visita en la zona sur del país, donde el domingo tuvo lugar la matanza, y han causado tres heridos.

"Los insurgentes abrieron fuego desde varios puntos sobre la delegación afgana que visitaba el pueblo de Balandi Pul", dijo un líder tribal del distrito de Panjwai, Haj Hagha Lalai Dasgeri, que acompañaba a la delegación.

Aunque en un primer momento Dasgeri dijo no tener constancia de víctimas, luego precisó que los talibanes lanzaron dos proyectiles al lugar y causaron heridas a tres personas, entre civiles y personal policial, aunque nadie de la delegación resultó afectado.

La delegación está a cargo de la investigación de la matanza, y en ella participan dos hermanos del presidente afgano, Abdul Qayum Karzai y Shah Wali Karzai, y el gobernador regional de Kandahar, Toryalay Wessa, entre otras autoridades. "Los hermanos de Karzai y yo dejamos el lugar de los hechos tan pronto como comenzaron los disparos", explicó el líder tribal.

Dasgeri añadió que a mediodía el ataque había cesado y que las fuerzas de seguridad afganas se habían hecho con el control de la zona donde se inició el tiroteo, Zangabad.

En la investigación de la matanza participan dos hermanos del presidente Karzai

La matanza de Kandahar ocurrió en la madrugada del domingo a manos, según las autoridades estadounidenses, de un militar de EEUU que, bajo una aparente crisis nerviosa, salió de su base e inició una incursión armada por viviendas de los alrededores.

Este lunes, un grupo de líderes tribales denunció sin embargo que la matanza es en realidad una "venganza" por la explosión de un artefacto registrada en la zona al paso de un vehículo de las tropas estadounidenses, y que fue perpetrada por más de un soldado.
Tras conocer las muertes de los civiles, los talibanes afganos emitieron un comunicado de prensa en el que juraron "vengar" los asesinatos y castigar las "acciones bárbaras" de los "invasores".

No sólo las fuerzas insurgentes de los talibanes han respondido a la matanza, también miles de ciudadanos afganos han querido mostrar su rechazo en las calles. Así, los estudiantes de la Universidad de Jalalabad se han manifestado por las calles de la ciudad.

La matanza ha incrementado el sentimiento antiestadounidense suscitado en Afganistán por la quema en febrero -accidental, según las autoridades occidentales- de varios coranes en la mayor base de las tropas extranjeras en el país, Bagram, cercana a Kabul.