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Viernes, 9 de Marzo de 2012

Siete años para el agresor de un joven en los disturbios de Londres

Rompió la mandíbula a un estudiante malasio al que después robaron mientras simulaban ayudarle

EFE ·09/03/2012 - 20:59h

Un joven de 18 años fue condenado hoy a siete años de cárcel por romperle la mandíbula a un estudiante malasio durante los disturbios del pasado mes de agosto en Londres, un caso que causó gran conmoción en el Reino Unido.

La víctima, Ashraf Rossli, de 21 años, llevaba solo un mes en la capital británica y, después de ser atacado, dos jóvenes británicos le robaron después de ofrecerle ayuda, una escena que fue grabada con un teléfono móvil y colgada en YouTube. El vídeo dio la vuelta al mundo.

Beau Isagba, condenado hoy, cumplirá la mayor parte de su sentencia en una institución para jóvenes delincuentes y podrá ser puesto en libertad condicional después de tres años y medio.

Por otra parte, los dos jóvenes británicos John Kafunda y Reece Donovan, que robaron al estudiante malasio tras ser agredido, fueron declarados culpables el pasado 2 de marzo y están a la espera de que se haga pública la sentencia.

En las imágenes colgadas en internet, se podía ver a Kafunda poner un brazo alrededor del joven herido como si quisiera protegerle y prestarle ayuda antes de empezar a robarle.

Los jóvenes que le robaron después fueron declarados culpables

Donovan también fue captado por la cámara buscando en la bolsa del estudiante malasio mientras este le daba la espalda. La escena causó gran conmoción nacional, en un momento en que varias ciudades inglesas vivían disturbios callejeros y enfrentamientos de manifetantes con la Policía.

Rossli acababa de llegar al Reino Unido cuando el 8 de agosto fue víctima del ataque en Barking (este de Londres), cuando se dirigía en bicicleta a hacer compañía a una amiga asustada por la violencia desatada en la capital británica.

Los disturbios callejeros se originaron en Londres el 6 de agosto del año pasado tras una protesta en un barrio deprimido de la capital por la muerte por la Policía de un joven negro, y se extendieron durante cuatro días más por varias ciudades de Inglaterra.