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Martes, 6 de Marzo de 2012

Asocian imágenes de TV con borracheras en menores

Reuters ·06/03/2012 - 20:17h

Por Genevra Pittman

Un estudio en seis países europeos reveló que la cantidad de imágenes sobre consumo de alcohol que los niños y los adolescentes miran en las películas está asociada con la posibilidad de que se emborrachen con ese tipo de bebidas.

Sin embargo, los estudios disponibles, incluido este último, aún no prueban definitivamente que lo que muestran las películas y la televisión impulsa a los jóvenes a empezar a consumir alcohol.

"A partir de este estudio, no se les puede decir (a los padres) que la exposición a las imágenes sobre el consumo de alcohol aumentará la posibilidad de que sus hijos lo beban", dijo Lesley Smith, de la Universidad Oxford Brookes, en el Reino Unido, que no participó en el trabajo.

El equipo de Reiner Hanewinkel, del Instituto para la Investigación de Tratamientos y Salud en Kiel, Alemania, realizó una encuesta entre 16.000 alumnos, de entre 10 y 19 años, de escuelas públicas de Alemania, Islandia, Italia, Holanda, Polonia y Escocia.

En el cuestionario, los participantes marcaron los 50 éxitos de taquilla que habían visto en una lista de más de 600 películas populares entre el 2004 y el 2009 en los distintos países.

El equipo determinó cuántas veces los personajes de esas películas aparecían bebiendo alcohol: el 86 por ciento contenía por lo menos una escena que incluía una bebida alcohólica.

Luego, comparó esa exposición con la cantidad de participantes que alguna vez había cunsumido alcohol en exceso, definido como cinco o más bebidas en una ocasión. El 27 por ciento de los jóvenes entraba dentro de este grupo.

Según Pediatrics, entre el 10 y el 20 por ciento de los participantes con baja exposición a imágenes sobre el consumo de alcohol había tomado en exceso, comparado con el 40 por ciento del grupo con alta exposición a ese estímulo.

El estudio no precisó si los participantes habían visto las películas antes de cunsumir en exceso bebidas alcohólicas, pero Hanewinkel dijo que sospecha una relación causa-efecto, por lo menos parcial.

Los adolescentes "están expuestos a miles de imágenes del tabaquismo y el consumo de alcohol. Eso modela su actitud frente a esas conductas, que asocia con conductas adultas", dijo el autor. "Hace creer que quien bebe alcohol es moderno, sexy, etcétera", agregó.

Thomas Wills, del Centro de Oncología de la University of Hawaii, Honolulu, coincidió: "Los jóvenes van a ver una película y no salen del cine diciendo 'Voy a tomar un trago'. Pero una semana o un mes después, la influencia persiste".

Hanewinkel señaló que el hecho de que los autores estudiaran esta conducta en seis países con distintas políticas y normas sociales de consumo de alcohol sugiere que la cultura no explicaría los resultados.

Aun así, Smith consideró que las conclusiones no deberían preocupar aún más a los padres, que pueden tomar algunas medidas para reducir el riesgo de que sus hijos comiencen a beber, como no abusar del alcohol y fijar normas firmes, pero razonables, en el hogar.

"Saber dónde están sus hijos un sábado en la noche (...) también es un buen indicador de cómo actúan los jóvenes con el alcohol", agregó.