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Sábado, 3 de Marzo de 2012

Sarkozy carga contra la "violencia y la intimidación" en su viaje a la ciudad vascofrancesa de Bayona

EFE ·03/03/2012 - 18:20h

EFE - El presidente francés, Nicolas Sarkozy, el 1 de marzo, rodeado de sus escoltas en la localidad vascofrancesa de Bayona, donde fue recibido con abucheos, pitidos y una manifestación de protesta que le obligó a encerrarse parte de la tarde en un bar hasta que se recuperó la normalidad.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, cargó hoy contra los manifestantes que le abuchearon el jueves y que malograron su visita electoral a la ciudad vascofrancesa de Bayona, entre los que había sobre todo independentistas vascos, y criticó que pretendan imponerse "con la violencia y con la intimidación".

"En una República hay que respetar a aquél con quien no se está de acuerdo. No se impide hablar a los demás, uno no puede comportarse como un delincuente", señaló Sarkozy en un mitin de la campaña para su reelección en Burdeos.

Contó que "en Bayona el pasado jueves vi a gente que no soportaba que tengas una opinión diferente de la suya, que no podía admitir que no pienses como ellos".

"Esa gente, ¿se cree que van a ganar con la violencia y con la intimidación? Se equivocan porque en Francia hay una mayoría silenciosa que está harta de callarse y de soportar las lecciones de los que no tienen ninguna que darles", añadió.

El jefe del Estado conservador no hizo referencia a la filiación política de los cientos de personas que impidieron que realizara una visita a pie por el centro de Bayona, que tuvo que acortar para refugiarse en un bar junto a la catedral mientras los antidisturbios los hacían retroceder para poderlo sacar.

Según los periodistas presentes, la mayor parte eran independentistas vascos, aunque también había personas de diversos colectivos (ecologistas entre otros) y militantes y responsables socialistas locales, hecho este último que fue muy recriminado por el partido de Sarkozy, la Unión por una Mayoría Popular (UMP).

El candidato socialista a las presidenciales y actual favorito en las encuestas, François Hollande, se quiso desmarcar y señaló en un mitin en Lyon ese mismo día que "nunca debemos ceder a una polémica inútil, nunca ceder a la violencia verbal o física".