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Jueves, 1 de Marzo de 2012

Algunas personas con cáncer pulmonar reciben radioterapia que no es efectiva

Reuters ·01/03/2012 - 18:30h

Por Amy Norton

Los adultos mayores operados para extirpar cierto tipo de cáncer pulmonar suelen recibir radioterapia, pero un estudio sugiere que eso no prolongaría sus vidas.

Los resultados, divulgados en la publicación Cancer, destacan la cuestión del "exceso del tratamiento" en la medicina. En este caso, los autores analizaron datos oficiales sobre los adultos mayores estadounidenses tratados por una fase y tipo especiales de un cáncer pulmonar de células no pequeñas.

Ese tipo de cáncer equivale al 90 por ciento de los casos de cáncer pulmonar en Estados Unidos, pero se divide en grupos complejos según el tamaño del tumor y otros factores.

Los participantes tenían un cáncer de fase 3, N2, que se había diseminado a ciertos nódulos linfáticos cercanos.

En esos pacientes se puede extirpar el cáncer con cirugía y existe la noción de que la radioterapia postquirúrgica podría evitar la reaparición de la enfermedad, pero las pruebas son contradictorias y, en general, los expertos no recomiendan utilizarla como rutina.

Y los nuevos resultados del equipo del doctor Juan P. Wisnivesky, de la Escuela de Medicina de Mount Sinai, en Nueva York, respaldan esa indicación.

Con información de una base de datos gubernamental, el equipo de Wisnivesky analizó a pacientes que hubieran sobrevivido mucho tiempo entre 1.300 estadounidenses mayores de 65 operados por un cáncer pulmonar de fase 3, N2, entre 1992 y el 2005.

El 54 por ciento de ellos recibió radioterapia postquirúrgica, pero la posibilidad de seguir con vida en los tres años siguientes no fue superior a la del grupo que no se había sometido al tratamiento.

ATENCION INDIVIDUALIZADA

En general, la mayoría de los pacientes con ese tipo de cáncer pulmonar no sobrevive demasiado.

Cuando sólo existe enfermedad "microscópica" en los nódulos linfáticos N2, la sobrevida a cinco años oscila en entre un 20 y 35 por ciento. Pero disminuye cuando el cáncer invade mucho más los nódulos linfáticos.

A partir de los nuevos resultados, la radioterapia postquirúrgica no aumentaría la posibilidad de sobrevivir al cáncer. Pero Wisnivesky consideró que las decisiones terapéuticas deben tomarse según cada paciente.

"Esta opción terapéutica debería discutirse con los pacientes", dijo a Reuters en un correo electrónico. "Pero los médicos deberían aclarar que no existe evidencia sólida (de ensayos clínicos) que respalden el uso de la radioterapia postquirúrgica", añadió.

Además, señaló la existencia de efectos adversos. La radioterapia puede causar fatiga, nauseas y vómitos, o dañar los pulmones o el esófago.

Pero el autor aclaró que los resultados del estudio se refieren sólo a adultos mayores con cáncer pulmonar de fase 3, N2, y no determinan si los efectos de la radioterapia diferirían en pacientes más jóvenes o con otros nódulos linfáticos comprometidos.

¿UN GASTO DE 800.000 MILLONES DE DOLARES?

A pesar de las limitaciones del estudio, ya que se trata de información de un registro oncológico y no de un ensayo clínico, Wisnivesky opinó que lo que realmente se necesita es un estudio clínico que compare el uso de radioterapia con su no utilización en estos pacientes con cáncer pulmonar.

Ese ensayo se está realizando en Francia, pero faltan varios años para finalizarlo.

Este mes, el Colegio Estadounidense de Médicos informó que está elaborando nuevas guías sobre cuándo los médicos deberían o no realizar distintos tests diagnósticos y de pesquisa.

Se estima que Estados Unidos invierte unos 800.000 millones de dólares, o un tercio del presupuesto anual de salud, en análisis de laboratorio, procedimientos y días extras de hospitalización innecesarios.

FUENTE: Cancer, online 13 de febrero del 2012.