Viernes, 5 de Octubre de 2007

Un mundo muy animado

‘Geopolíticas de la animación’ muestra en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo cómo los dibujos animados se han transformado en un medio de expresión artística

ALICIA MURRÍA ·05/10/2007 - 08:25h

La animación, heredera de la ilustración, del cuento infantil y de la tira cómica, e hija del deseo de dotar de vida al dibujo, ha gozado de una excelente salud desde sus orígenes, convirtiéndose en la poderosa industria de nuestros días.Como uno de los más potentes trasmisores de ideología, ha contribuido a conformar nuestro imaginario colectivo.

Ninguna imagen es inocua y mucho menos si se presenta bajo un aspecto amable e inocente. Y ese mismo poder puede utilizarse también para transgredir, para cuestionar, para sabotear... Un buen número de estas actitudes aparecen en la exposición Geopolíticas de la Animación.

Setenta piezas

Este es el nombre de un ambicioso proyecto que presenta el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (Sevilla) que viajara luego al MARCO de Vigo. Su  comisario, Juan Antonio Álvarez Reyes ha reunido obras de 70 artistas construyendo una densa red visual y conceptual que inunda casi al completo las salas de la Cartuja sevillana, en un impecable montaje.

El recorrido se abre con una obra de la española Cristina Lucas, donde un gran mapamundi se transforma, delineando la aparición de países y continentes conforme avanzan las cifras de un calendario que refleja los descubrimientos de nuevas tierras por parte de Occidente. Y se cierra con una pieza realizada por el mexicano Carlos Amorales, que funciona como reverso de la anterior, con una representación del mundo que se va cuarteando hasta diluirse en infinitos fragmentos.

Pero Geopolíticas no es una simple recopilación de trabajos recientes realizados en diferentes contextos geográficos, sino que aborda una cartografía del presente sin olvidar la propia historia del medio.

Cuestión de compromiso

Asoma también su protohistora, a través de nombres como el español Segundo de Chomón, con una joya de la animación que acaba de cumplir 100 años, Los Kiriki, acróbatas japoneses, o las formulaciones vanguardistas de Berthold Bartosch, y autores clásicos como el escocés Norman Mclaren, la alemana Lotte Reininger o el japonés Kenzo Masaoka.

En esa cartografía, se abordan cuestiones de calado como la impronta del colonialismo y las sociedades poscoloniales, las consecuencias de la guerra, la memoria (William Kenttridge, Talal Refit), el racismo (Kara Walker), la crisis ecológica, la violencia (Sebastián Díaz Morales) la emigración (Valeriano López), los totalitarismos, la retórica del poder (Eko Nugroho), la figura del héroe, el control del individuo, el desarraigo, la soledad, las dificultades cotidianas, los sueños, las ilusiones...