Viernes, 24 de Febrero de 2012

Dickens para el XXI

EULÀLIA IGLESIAS ·24/02/2012 - 08:26h

La invención de Hugo

Director: Martin Scorsese
Nacionalidad: EEUU
Género: Aventuras
Reparto: Ben Kingsley, Sacha Baron Cohen, Asa Butterfield
Duración: 127 minutos

En síntesis

Tras quedarse huérfano, el pequeño Hugo se refugia en una estación de París donde mantiene en hora los relojes. Allí descubrirá que el viejo gruñón de la tienda de juguetes no es otro que Georges Méliès.

Comentario

No hay cineasta vivo que haya trabajado más a favor de la protección y la difusión del patrimonio cinematográfico que Martin Scorsese, quien incluso ha dedicado un par de documentales al cine norteamericano y al italiano respectivamente. Su adaptación del libro ilustrado ‘La invención de Hugo Cabret' de Brian Selznick puede entenderse como una nueva forma de pedagogía cinéfila. A través de su primera incursión en el cine infantil, Scorsese reivindica la vigencia de los pioneros del séptimo arte. Y lo lleva a cabo dando un uso práctico al 3D. Los efectos especiales del siglo XXI permiten al cineasta hacer comprender al público contemporáneo lo que sentían los espectadores de principios del siglo XX ante las películas de los hermanos Lumière (ese tren que parece atravesar la pantalla) y de Georges Méliès.

En ‘La invención de Hugo' acaba brillando más el Scorsese cinéfilo que el Scorsese cineasta. Al responsable de ‘Taxi Driver' se le escapa un poco de las manos esta película que quiere ser demasiadas cosas a la vez: una aventura infantil con niños escapados de una novela de Dickens; una exquisita muestra de orfebrería visual que toma prestado parte de su imaginario del ‘steampunk' a la hora de recrear el París de la era del hierro y el vapor; una comedia costumbrista y sentimental construida a partir de los secundarios que rondan por la estación; una defensa de la creatividad y la pasión por las artes; y, sobre todo, una recuperación del genio de Méliès. Todo ello encajado para funcionar con la precisión de esos engranajes que maneja el joven protagonista. Pero es en las secuencias donde Scorsese hace renacer películas como ‘Viaje a la luna' (1902) donde ‘La invención de Hugo' alcanza su cénit. La pasión por el cine que desbordan esos momentos compensan una película que, a pesar de su acabado perfecto y de su eficacia para conectar con un público familiar, adolece de cierta blandura y morosidad.