Jueves, 23 de Febrero de 2012

Medio centenar de muertos en Buenos Aires al chocar un tren contra el tope de estación

Más de 600 heridos en uno de los más cruentos accidentes ferroviarios de Argentina

 

MAR CENTENERA ·23/02/2012 - 01:17h

Varios vagones de un tren con unos 2.000 pasajeros a bordo se plegaron en cuestión de segundos como un acordeón, sepultando en su interior a decenas de personas. Ante los ojos atónitos de quienes esperaban en la concurrida estación porteña de Once, el convoy de las 8.28 de la mañana pasó ayer de largo frente a ellos y se estrelló contra el sistema de amortiguación del andén.

Al menos 50 personas perdieron la vida y más de 675 resultaron heridas en el que ha sido el peor accidente ferroviario de las últimas tres décadas en Argentina.

"Venía de pie en el segundo vagón, que estaba muy lleno porque los trenes iban con retraso. Sentí el impacto y me empujaron todos hacia un lado y después me cayeron encima. Mi pie quedó incrustado entre la gente. Salí como pude, descalza, por la ventana. Me tiré a un costado porque tuve un ataque de nervios", contó al canal de noticias TN María Laura, una de las pasajeras del tren siniestrado.

"Después del golpe nos caímos todos unos encima de otros en el suelo. Las luces se apagaron y escuché a la gente gritar que las puertas estaban bloqueadas y no se podía salir. Ahí empecé a gritar yo también, desesperada, hasta que alguien me sacó por la ventana", explicó Valentina, quien viaja en la línea Sarmiento desde hace más de diez años.

La estación estuvo sumida en el caos durante toda la mañana y las ambulancias no daban abasto para evacuar a los heridos. Aquellos de menor gravedad abandonaban la zona a pie, aun teniendo marcas visibles de lo que acaban de vivir: miradas confusas y angustiadas, a veces acompañadas por cortes superficiales en sus rostros, brazos o manos y algún resto de sangre.

"No sabemos qué ocurrió en los últimos 40 metros", asegura Transporte

El vestíbulo de Once se convirtió en una sala de emergencias improvisada. Cerca del mediodía, cuando la situación ya parecía más controlada, médicos y bomberos trasladaron en una camilla a una de las últimas personas en ser rescatadas.

El titular del Sistema de Atención Médica de Emergencia, Alberto Crescenti, confirmó a Radio Mitre que dos críos de 10 y 11 años fueron trasladados de urgencia en helicóptero al Hospital de Niños.

Atrapados entre los hierros

Los sindicatos denuncian la desidia y la falta de inversiones

Los bomberos tuvieron que utilizar serruchos para liberar a los viajeros, atrapados entre el amasijo de hierros. El maquinista fue rescatado de la locomotora tras media hora de "trabajo angustiante", según el director de Defensa Civil del Gobierno porteño, Daniel Russo. Tenía fracturas de gravedad en ambas piernas.

"Las estructuras de los trenes son muy complicadas y rígidas, fue complicado moverlas. Las personas estaban atrapadas y apretadas entre sí. El trabajo de los bomberos fue tremendo, pero la mayor parte de las personas fue liberada", señaló Ruso a la prensa.

Además de los equipos de bomberos y la Policía, decenas de voluntarios se sumaron para socorrer a los que no podían salir por su propio pie. "Recién entraba en la estación cuando escuché un ruido muy fuerte. Creí que era una explosión, porque salía algo como humo o polvo y olía a quemado, y me acerqué corriendo [...]. Era horroroso: vi manos saliendo del tren, gente atrapada entre los hierros, con medio cuerpo fuera. Y me uní a los que ayudaban, pero parecía que no íbamos a acabar nunca. Todo el mundo gritaba 'ayuda, ayuda' o lloraba", describe Mariano, un joven rosarino de 23 años. "Me corté con varios cristales rotos, por eso yo también tuve que venir aquí", explica a Público en el hospital Ramos Mejía, donde han sido ingresados numerosos heridos, entre ellos una decena en estado muy grave.

Los centros médicos suspendieron las consultas para atender a los heridos

Los hospitales, en alerta

El ministro argentino de Salud, Jorge Lemus, subrayó que el número de muertos puede aumentar en las próximas horas, ya que hay 200 heridos graves. "Los traumatismos de cráneo son de importancia", dijo Lemus. Hay también numerosos casos de fracturas de pelvis, cadera y fémur", añadió. Los centros médicos están en situación de alerta y han suspendido las consultas de cita previa para atender a los heridos. Además, se han reforzado los servicios de urgencia en toda la ciudad.

Familiares nerviosos, que no lograban contactar con sus allegados, intentaban darse ánimos unos a otros en este hospital a la espera de noticias. "Mi hijo tomó el tren para ir a trabajar y no ha llegado a su trabajo. Nadie sabe nada de él, no sabemos dónde está", explica Marcela, desconsolada. Su marido la sujeta con firmeza y le recuerda que hasta que no salgan las listas no puede perder la esperanza, pero su voz sale entrecortada. "Espero noticias de mi hermano. Suele olvidarse el celular, así que intento pensar que no contesta por eso, no porque le haya ocurrido algo", cuenta a pocos metros María Elisa.

La preocupación y el miedo que se reflejan en los ojos de todos los presentes se mezcla con las críticas. "¿Cómo es posible que hayamos estado debatiendo si construir o no un tren bala cuando el sistema de trenes que tenemos en este país es tercermundista?", dice José Luis, un ingeniero que volvió el año pasado a Argentina tras pasar siete en diferentes ciudades españolas.

Las críticas también afloraron por parte de los gremios ferroviarios, que hablaron de falta de inversión y desidia. Sin embargo, advirtieron de que habrá que esperar hasta conocer las causas. Aunque todos los indicios apuntan a un problema con los frenos, el delegado de los trabajadores de la línea Sarmiento, Rubén Sobrero, aseguró a Clarín que los frenos del convoy fueron revisados anoche en el taller de la localidad bonaerense de Castelar. "Por lo que tenemos entendido, esta formación salió ayer del taller. La estuvieron revisando. Todo lo que tiene que ver con el sistema de frenos lo habían revisado ayer", precisó.

Todos los indicios apuntan a un problema con los frenos del tren

El secretario de Transporte argentino, Juan Pablo Schiavi, afirmó que se desconoce por ahora cómo se produjo el accidente ferroviario. "El tren ingresó [en la estación] a una velocidad habitual, 26 kilómetros por hora. Ahí está la parte del accidente, la incógnita o la responsabilidad. No sabemos qué ocurrió en los últimos 40 metros. El conductor estaba en su puesto y el tren no paró", dijo el funcionario en rueda de prensa.

Schiavi admitió que "al parecer tuvo algún fallo en sus sistema de frenos" y añadió que "está todo filmado, lo que facilitará la investigación". El secretario explicó que el testimonio del maquinista también podría ayudar a esclarecer los hechos. "Se trata de una persona joven y era el primer recorrido que hacía esta mañana, por lo que considero improbable que estuviera cansado o que se quedara dormido".

Séptimo accidente en un año

Varios diputados de la oposición cargaron contra el Gobierno y Schiavi. "[La presidenta] Cristina Fernández de Kirchner le debe pedir la renuncia a Juan Pablo Schiavi", dijo Miguel Ángel Giubergia, diputado radical por Jujuy, a través de su cuenta en la red social Twitter. "¿Cuántas muertes más debemos soportar en el transporte público? Schiavi debe renunciar inmediatamente", afirmó el diputado, quien acusó al titular de Transporte de ser "un personaje nefasto".

Este accidente ferroviario es el séptimo ocurrido en los últimos 12 meses en trenes de cercanías en Buenos Aires. En 2011, murieron 23 personas y alrededor de unas 300 resultaron heridas en esos otros siniestros.