Miércoles, 22 de Febrero de 2012

Guía hospitalaria eleva el uso pediátrico del fármaco adecuado contra la neumonía

Reuters ·22/02/2012 - 15:17h

Por Amy Norton

Luego de que un hospital elaborara guías para tratar a los niños con neumonía, un estudio revela que creció la cantidad de pacientes que recibió el fármaco adecuado.

La neumonía es una infección que causa inflamación pulmonar. En los bebés y los niños pequeños, la causa un virus y la infección suele desaparecer sola.

Pero algunos niños desarrollan neumonía por una bacteria, que produce una infección más grave con síntomas como fiebre y problemas respiratorios que deben tratarse con antibióticos y, a veces, hospitalización.

Según las guías de la Sociedad Estadounidense de Enfermedades Infecciosas (IDSA, por sus siglas en inglés), la mayoría de los niños internados deben recibir un antibiótico antiguo similar a la penicilina llamado ampicilina, en lugar de los más modernos.

Pero estas guías se publicaron en el 2011, de modo que muchos hospitales del país contaban con sus propios planes terapéuticos.

"Hay enormes diferencias", dijo el doctor Jason G. Newland, coautor del estudio.

El Hospital de Niños Mercy, ciudad de Kansas, Missouri, donde trabaja, se adelantó a las guías de IDSA. En el 2008, elaboró unas propias, en las que recomendaba el uso de ampicilina en los niños con neumonía bacteriana "sin complicaciones".

Y el estudio, publicado en Pediatrics, revela que la decisión modificó los hábitos médicos.

Un año antes de la aplicación de las guías, el 13 por ciento de los niños internados por neumonía bacteriana recibía ampicilina (al 72 por ciento se le administraba ceftriaxona -Rocephin- "de amplio espectro"). Al año siguiente de las guías, el 63 por ciento recibía ampicilina.

Los antibióticos de amplio espectro atacan una gran cantidad de bacterias. El problema, según explicó Newland, es que el uso excesivo de antibióticos como ceftriaxona hace que algunos gérmenes desarrollen resistencia y el medicamento pierda efectividad.

En cambio, la ampicilina elimina la causa más común de la enfermedad, el Streptococcus pneumoniae.

El equipo de Newland comprobó que usarla en lugar de los fármacos más modernos no producía daños: el año previo a la implementación de las guías, el 1,5 por ciento de los 530 niños con la bacteria había sufrido una "falla" terapéutica (la neumonía empeora y se necesitan más fármacos o un tratamiento invasivo), comparado con el 1 por ciento al año siguiente.

"Siempre existió el temor de que la ampicilina no fuera lo suficientemente buena", dijo Newland. Pero, para el equipo, el estudio confirma su seguridad y efectividad en los niños con neumonía. "Y refuerza la credibilidad de las guías nacionales (de IDSA)", agregó el autor.

Sostuvo que los resultados también sirven para recordarles a los padres que lo nuevo y más potente no siempre es lo mejor.

Y, según insisten las guías de IDSA, son ellos los que pueden evitar que sus hijos desarrollen la enfermedad si a partir de los seis meses de edad les aplican todos los años la vacuna antigripal y mantienen al día el calendario de vacunación.

FUENTE: Pediatrics, online 20 de febrero del 2012.