Miércoles, 22 de Febrero de 2012

Disconformidad de género estaría vinculado a abusos: estudio

Reuters ·22/02/2012 - 14:58h

Las chicas que se visten o actúan como chicos y los adolescentes varones que expresan características más femeninas podrían tener más posibilidades de ser víctimas de abusos o de presentar desorden de estrés post-traumático, de acuerdo a un estudio divulgado en Estados Unidos.

Investigadores que publicaron sus hallazgos en Pediatrics dijeron que los padres u otros adultos que no están de acuerdo con la llamada disconformidad de género podrían tratar a sus hijos de manera diferente, a veces violentamente, o estar convencidos de que pueden cambiar sus preferencias y comportamiento.

"En algunos casos ellos creen que están ayudando al niño, que la disconformidad de género no será aceptada por otras personas", dijo Andrea Roberts, de Harvard School of Public Health en Boston, quien trabajó en el estudio.

"Pero por supuesto, el abuso no es nunca una protección", agregó.

Roberts y sus colegas analizaron datos de un estudio a largo plazo que abarcó a más de 16.000 niños, los cuales expresaron sus preferencias respecto a sus juguetes favoritos, los roles asumidos durante sus juegos, y sus sentimientos sobre la feminidad o masculinidad a los 11 años.

desde pateaduras y amenazas hasta contacto sexual forzado - ocurridas antes de aquella época o durante su años de adolescentes.

Los investigadores encontraron que los niños que estaban más disconformes con su género eran entre un 40 por ciento y casi el doble de esa cifra más propensos a reportar cualquier tipo de abuso infantil, en comparación a aquellos que presentaban comportamientos típicos de sus géneros.

También reportaron más síntomas de estrés post-traumático, incluyendo nerviosismo, problemas para dormir y regresiones.

Roberts dijo que aunque los hallazgos no pueden probar que padres abusaron de sus niños porque actuaban como niñas o viceversa, el estudio sugirió que la disconformidad de género en los menores podría augurar abusos en la adolescencia.

Un estudio separado que también fue publicado en Pediatrics reportó la experiencia de médicos en el Children's Hospital de Boston al tratar a 97 niños y adolescentes con desorden de identidad de género.

Este desorden va más allá de la disconformidad e incluye a menores que presentan un importante rechazo a su propio género y se identifican con el sexo opuesto.

Cuarenta y tres de las personas tratadas en la clínica Children's Hospital presentaba un historial de problemas siquiátricos, incluyendo 20 menores que se habían autolesionado y nueve que habían intentado suicidarse.

Investigadores destacaron que en los niños que ya atraviesan la pubertad y asumen con seriedad un tratamiento para cambiarse al género opuesto, la intervención en una edad temprana podría aliviar parte de su malestar y angustia.

"Si el niño no es feliz, está deprimido, preocupado por su propio cuerpo, esa es probablemente una señal para los padres de que podrían necesitar ayuda", dijo Roberts.

Agregó que aunque adoptar comportamientos del sexo opuesto es relativamente común, muy pocos niños se verán en una molestia grave respecto a sus géneros, posiblemente uno de entre 1.000, aunque los investigadores no tienen datos sobre el real alcance del desorden de identidad de género en menores.

FUENTES: http://bit.ly/xm2tBB y http://bit.ly/xyRShP (Reporte de Genevra Pittman en Reuters Health. Editado en español por Marion Giraldo)