Viernes, 5 de Octubre de 2007

La Reina Sofía visita un reducto de desarrollo en la zona más marginal de San Salvador

EFE ·05/10/2007 - 05:48h

EFE - La reina Sofía de España (d) saluda a un joven salvadoreño a su llegada al centro de educación profesional polígono Don Bosco destinado a cambiar la vida de jóvenes marginales con antecedentes delictivos. EFE

La reina Sofía de España se adentró hoy en una de las zonas más marginales y violentas de la capital de El Salvador para visitar un reducto de esperanza en forma de polígono industrial fruto de la cooperación de su país y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El Polígono Industrial Don Bosco es un conglomerado de centros educativos y productivos que se nutre de los 60.000 habitantes, principalmente los jóvenes, que residen en su entorno urbano, el más pobre y violento de San Salvador, ciudad en la que son asesinadas más de diez personas al día.

"Este barrio donde estamos es conocido popularmente como La Vida No Vale Nada", dijo a EFE el fundador y director del polígono, el sacerdote salesiano español José Moratalla, poco antes de la llegada de la Reina.

Moratalla, anfitrión de la Reina Sofía, estableció este polígono en 1995 con un crédito del BID de medio millón de dólares y lo ha desarrollado hasta hoy con una ayuda de la cooperación española que se acerca a los 3 millones de dólares.

La Reina española, acompañada por el presidente del BID, el colombiano Luis Alberto Moreno, recorrió durante una hora las pequeñas empresas o fábricas e instalaciones docentes que conforman este polígono, que da trabajo fijo a 250 personas y temporal a 300.

"Esto es un ejemplo de éxito", dijo el coordinador en El Salvador de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), Juan Pita, en el acto previo al recorrido y en el que la Reina y Moreno fueron obsequiados con sendos jarrones de barro artesanales.

El Polígono Don Bosco constituye un oasis de desarrollo que ocupa el kilómetro cuadrado aproximadamente en el que antes se asentaba un enorme e improvisado basurero.

"Cuando yo llegué a este barrio únicamente había tráfico de drogas, prostitución, robo y asesinatos", según Moratalla, de 59 años, de los cuales lleva 25 viviendo en El Salvador.

Este sacerdote, que además de predicar se dedicaba a organizar equipos de fútbol en los suburbios de San Saslvador, recibió hoy a la Reina de España como un prospero empresario que, sin ánimo de lucro, factura 900.000 dólares al año.

En su recorrido, la Reina, acompañada también por el secretario general de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), Juan Pablo de la Iglesia, conoció el funcionamiento de una fábrica de pan, otra de plásticos, otra de moldes para accesorios de los aviones de la compañía salvadoreña Transportes Aéreos Centroamericanos (TACA) y otra de achiote, colorante o condimento gastronómico.

Estas pequeñas unidades industriales son operadas, de acuerdo al espíritu con que Moratalla creó el Polígono, preferiblemente por jóvenes con antecedentes penales o en riesgo de afrontarlos.

Muchos de ellos han sido previamente formados profesionalmente en España, como parte de la cooperación que ha brindado este país.

"Por esta federación de cooperativas industriales, la primera de Centroamérica, han pasado muchos de los antiguos miembros de las Maras (temerarias pandillas juveniles) y han salido convertidos en exitosos gestores empresariales".

La reina también saludó a decenas de niños que son educados en este centro de desarrollo docente, empresarial e industrial.

La cooperación española con este centro de desarrollo ha emanado de diferentes fuentes, además de la propia AECI varias comunidades autónomas.

La reina Sofóia llegó ayer, miércoles, a San Salvador para participar, como invitada de honor, en el X Foro Interamericano de la Microempresa, organizado por el BID.

"Mi presencia en El Salvador me permite reforzar mi profundo compromiso personal con el fomento de las microfinanzas", dijo en su discurso de inauguración de ese foro.

Ante los 1.200 delegados de 26 países participantes, la Reina Sofía consideró que "las microfinanzas son, sin duda, uno de los medios más efectivos para lograr una mayor igualdad social, y ejemplar instrumento para luchar con eficacia contra la pobreza".

También subrayó "la idea de solidaridad tan profundamente arraigada en el sentimiento del pueblo español".

Como parte de los actos de inauguración del encuentro, la Reina española recibió el IX Premio Interamericano al Desarrollo de la Microempresa.