Lunes, 20 de Febrero de 2012

El riesgo conmoción cerebral adolescentes no se limita a fútbol

Reuters ·20/02/2012 - 16:13h

Por Amy Norton

Aunque el fútbol está en la mira cada vez que los atletas secundarios padecen una conmoción cerebral, hay otros deportes con el mismo riesgo.

En el período 2008-2010, un equipo comprobó que los atletas de colegios secundarios de Estados Unidos habían sufrido traumatismos cerebrales 2,5 de cada 10.000 veces que habían pisado un campo de juego, incluidas las prácticas.

El 47 por ciento de los casos habían ocurrido en el fútbol. Sin embargo, el fútbol y el básquet femeninos y la lucha libre, el hockey sobre hielo y el lacrosse masculinos eran los otros deportes con alto riesgo de sufrir lesiones cerebrales.

Las jugadoras de fútbol habían sufrido el 8 por ciento de las conmociones cerebrales, comparado con el 6 por ciento de las jugadoras de básquet y de los varones que hacían lucha libre.

El hockey sobre hielo masculino era el deporte con menor cantidad total de traumatismos cerebrales, pero superó al resto de los deportes en la proporción: representaban el 22 por ciento de todas las lesiones en el hockey sobre hielo.

La mayoría de las lesiones cerebrales ocurría cuando los jugadores chocaban entre sí. Pero también algunos atletas de deportes que no eran de contacto, como el softbol, la gimnasia, la animación y la natación, sufrieron de algunos golpes en la cabeza.

"No es algo que ocurra sólo en los deportes de contacto", dijo la autora principal, Natalie McIlvain, del Instituto de Investigación del Hospital Nacional de Niños, Columbus, Ohio.

Para Christy Collins, investigadora principal asociada del mismo hospital, estos resultados no deberían alarmar a los padres, pero sí lograr que junto con los entrenadores y los atletas tengan en cuenta este riesgo y los síntomas de los traumatismos cerebrales.

"Es muy importante que los niños practiquen deportes -dijo-. Pero deben hacerlo de manera segura."

Los resultados, publicados en American Journal of Sports Medicine, aparecen en medio de un aumento de la preocupación por estos traumatismos en los atletas jóvenes. Se estima que la cantidad de lesiones por la práctica deportiva creció en los últimos años.

Un estudio reveló recientemente que en el 2008 se registraron cinco traumatismos cerebrales por cada 10.000 atletas secundarios de Estados Unidos, mientras que una década antes se producía uno por cada 10.000 jugadores.

En el 2011, la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés) recomendó que el médico sea quien deba autorizar el regreso al campo de juego de los niños y los adolescentes que padecieron una conmoción cerebral.

Eso, para McIlvain y Collins, significa que padres, entrenadores y deportistas deben conocer los síntomas de la lesión. Incluyen: dolor de cabeza, mareos, nauseas, zumbido en los oídos, fatiga y confusión, que suelen aparecer varias horas después del golpe. Además, la conmoción cerebral no produce desmayo.

Una vez identificada la lesión, AAP recomienda reposo físico y mental. Las tareas escolares y otras actividades mentales, incluidos los videojuegos, pueden agravar los síntomas.

Los pacientes no pueden volver al campo de juego hasta la desaparición total de los síntomas porque si padecen una segunda lesión antes de que la primera esté curada, pueden desarrollar el "síndrome del segundo impacto", que puede causar hemorragia intracraneal, inflamación cerebral y muerte.

"El peligro real -dijo Collins- está en regresar rápido al campo de juego."

FUENTE: American Journal of Sports Medicine, online 27 de enero del 2012.