Lunes, 20 de Febrero de 2012

La directora de "Caramel" aborda ahora el drama libanés con humor y música

EFE ·20/02/2012 - 12:16h

EFE - Fotografía facilitada por Altafilms de la guionista y directora de cine Nadine Labaki con motivo del estreno en España de su segundo largometraje, "Y ahora, ¿a dónde vamos?. Labaki opina que "Cuando hay una tragedia, lo mejor es hacer autocrítica y mirar de frente, reírse si es necesario, o bailar, todo, menos perder de vista la realidad..."

"Cuando hay una tragedia, lo mejor es hacer autocrítica y mirar de frente, reírse si es necesario, o bailar, todo, menos perder de vista la realidad...", opina la actriz, guionista y directora de cine Nadine Labaki, que estrena en España su segundo largometraje, "Y ahora, ¿a dónde vamos?".

Labaki, que se define "por ese orden" como mujer cristiana libanesa, directora y guionista, y actriz, ha elegido el formato de comedia musical para explicar un drama que le saltó a los ojos durante la promoción de su primera cinta, "Caramel" (2007): acababa de saber que estaba embarazada y Beirut sufrió un nuevo estallido de violencia.

"En ese momento -dice la directora una entrevista con Efe-, me puse a pensar de qué sería capaz si tuviese que proteger a mi hijo, y la respuesta fue inmediata: cualquier cosa y a cualquier precio".

De modo que esta inteligente y guapísima mujer optó por combinar comedia y drama, porque así "podía contar las situaciones más absurdas y mostrar el lado más surrealista de la guerra de las religiones sin ofender a nadie", explica.

"Pero esta no es una historia sobre la guerra, sino acerca de cómo evitar la guerra", se apresura a precisar, porque "no se puede vivir en el Líbano sin percibir esta amenaza, que al final influye sobre todo lo que hacemos y sobre nuestra forma de expresarnos. Si se es un poco sensible -considera-, no podemos escapar de ello".

Así nació "Y ahora, ¿a dónde vamos?", una fábula de mujeres que, no por ser un cuento musical y desenfadado, es menos dolorosa y cruda, ya que, a pesar del toque cómico, los muertos y el luto existen.

Los primeros planos de esta cinta coral recuerdan, en cierta medida, al comienzo de "Volver", del manchego Pedro Almodóvar; Labaki -que es consciente de ello-, explica que sus mujeres bailan y que sus golpes de pecho y vaivenes profundos al ritmo del dolor por los ausentes no son "solo" libaneses.

"La gente tiene miedo, los unos de los otros, esto no es un problema libanés -reflexiona Labaki-. Creo que hace falta autocrítica y reírte de tus fallos, autoanalizarte para cambiar; el humor, la música y el baile te hacen pensar. Es preferible mirar de frente, o bailar, todo, menos perder de vista la realidad".

Ambientada en un pueblo de ninguna parte, sospechosamente parecido a cualquiera del Líbano, estas mujeres vestidas de negro caminan juntas camino al cementerio; unas llevan velo, otras, una cruz, pero todas son víctimas. Al llegar al camposanto se dividen, a un lado cristianas, a otro las musulmanas.

Estas mujeres defienden a sus familias y a su pueblo de la guerra y solo tienen un objetivo: "Distraer a los hombres y hacer que olviden su cólera, unidas en una amistad inquebrantable, madres y esposas por encima de todas las demás cosas".

Pero a pesar de sus divertidos esfuerzos -que no escatiman carcajadas-, el dolor, el horror, llega a sus casas.

La película sorprende, además, por la fuerza de sus personajes, sobre todo los femeninos -Yvonne Maalouf, Leyla Hakim, Claude Baz Moussawbaa, Antoniette Noufaily-, a pesar de que la mayoría son debutantes, vecinos de los pueblos de Taybeh, Douma y Mechmech donde se rodó la cinta.

Al igual que en "Caramel", Khaled Mouzanar -marido de Labaki y padre de su hijo- ha compuesto la música.

Premiada por el público en los festivales de Toronto y Oslo, donde también fue nominada a la mejor dirección, y muy aplaudida en el de San Sebastián, "Y ahora ¿a dónde vamos?" se estrena en España el próximo 2 de marzo.

Por Alicía García Arribas