Lunes, 20 de Febrero de 2012

Preocupados por trasladar la imagen de un Arenas 'tocado'

El PP intenta desactivar los mensajes que apuntan a que el candidato andaluz ha perdido peso en la nueva etapa

M. J. GÜEMES / Y. GONZÁLEZ ·20/02/2012 - 04:59h

El líder del PP andaluz, Javier Arenas, ayer, durante su discurso en el cónclave de los conservadores. EFE

Todo el mundo sabe lo que yo pienso de Javier Arenas", dijo Mariano Rajoy ayer en la clausura del 17º Congreso Nacional del PP. Murmullos.

No estaba de más recordarlo. Sobre todo después de ver cómo María Dolores de Cospedal se hacía con todo el poder dentro del partido reconfirmada en su puesto como secretaria general y él quedaba en inferioridad de condiciones.

"Es el hombre que lidera este proyecto de cambio. Está en el mejor momento de su carrera política. Tiene conocimientos, trayectoria y un equipo potente", resaltó el presidente de los conservadores. Una carta de presentación fantástica para frenar los comentarios de que el dirigente conservador ha perdido poder e influencia.

"No es lo adecuado"

En el PP consideran que no es precisamente lo más adecuado en estas fechas, cuando faltan tan sólo cinco semanas para las elecciones andaluzas. Varios miembros del Gobierno y del Comité Ejecutivo Nacional del partido temían ayer que con ello se "debilite su imagen" de cara a la campaña electoral. "Que se exteriorice la imagen de que Javier ha perdido protagonismo en esta nueva reestructuración sería muy malo para el partido. Es muy malo para el partido. Estamos casi en campaña electoral", resumía uno de ellos.

Los que le rodean defendían que eso no iba a ocurrir en ningún caso, muy seguros de la mayoría absoluta que les otorgan todas las encuestas. Estos resaltan que a Arenas ya no le queda ningún puesto al que escalar. "A menos que sea el de Rajoy", ironizaba uno de sus colaboradores.

Por otro lado, su círculo sostiene que no está inmerso en batallas internas porque su objetivo es la Junta y que si se convierte en presidente de los andaluces ya tendrá bastante de lo que preocuparse.

Pero lo cierto es que en la guerra interna que Arenas mantenía con la número dos del partido este ha quedado seriamente "tocado". El líder del PP de Andalucía defendía la figura de un coordinador para que ejerciera el rol de contrapoder a Cospedal y su idea fracasó. La mano derecha de Rajoy será la única voz del partido.

Mientras la pérdida de poder de Arenas se comentaba en algunos de los corrillos, el PP andaluz sacaba músculo y se apresuraba a destacar que la formación regional aumenta su presencia en la Ejecutiva Nacional, lo que interpretan como una muestra de la ascendencia de Arenas sobre Mariano Rajoy.

A poco más de un mes para las elecciones, los conservadores andaluces no pueden permitirse trasladar la idea de que su presidente regional es menos fuerte en Madrid que en la época en la que el partido estaba en la oposición en el Gobierno de España.

"El miura, por los cuernos"

Ayer, en la clausura del 17º Congreso Nacional del PP, el candidato andaluz comenzó a ensayar los mítines que le quedan por delante hasta el 25 de marzo. Arenas, muy aplaudido por sus compañeros, se subió a la tribuna para alabar la gestión de Rajoy en el Gobierno. Dijo de él que ha cogido "el miura de la crisis por los cuernos" y que en sólo dos meses de Gobierno "se acabó la mentira de los brotes verdes". También aseguró que él y su equipo se dejarán "la piel" para conseguir el cambio en Andalucía tras 30 años "de ocupación de poder y de las instituciones".

El pasado viernes el portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Alfonso Alon-so, acusó a los socialistas de haber desplegado el "discurso del miedo" al Gobierno con algunas de sus últimas medidas, como por ejemplo la reforma laboral. Ayer, Arenas le tomó el testigo en su intervención y aseguró que, si ganan las elecciones, el partido que preside va a "cambiar el miedo por esperanza". Porque, a su entender, "el cambio en Andalucía es una gran reforma estructural a favor del empleo y de la libertad".

Como es habitual en sus discursos, no faltó una mención al escándalo de los ERE en Andalucía. Y a que apostará por la austeridad eliminando el 50% de los altos cargos de la Junta.

Rajoy, por su parte, dijo que Andalucía necesita "un cambio político" y que le "duele" los problemas que vive esta comunidad autónoma.