Jueves, 16 de Febrero de 2012

Liam Neeson se desafía a sí mismo y a la muerte en "Infierno blanco"

EFE ·16/02/2012 - 12:19h

EFE - El actor irlandés Liam Neeson. EFE/Archivo

El actor norirlandés Liam Neeson deja de lado los personajes históricos con los que alcanzó la fama mundial para ejercer de macho alfa en "Infierno blanco", película con la que el realizador Joe Carnahan hace que se enfrente a sí mismo al tiempo que desafía a la muerte.

En esta nueva colaboración con el director de "El equipo A", que se estrena mañana en España, Neeson se alza como líder natural de un grupo de supervivientes que trabajaban en una refinería y a los que el accidente del avión que les iba a llevar de vuelta a casa les deja literalmente en medio de la nada.

El clásico conflicto del hombre contra la naturaleza alcanza en la cinta cotas más profundas, que reflejan que el principal enemigo de cada uno no son las inclemencias del tiempo ni la manada de lobos que les ataca de forma sistemática, sino sus respectivas fuerzas físicas y mentales en su intento por salir adelante.

"No creo que yo (personalmente) hubiera llegado demasiado lejos. Hacía demasiado frío", dijo a EFE en la presentación en París del largometraje, en el que aceptó trabajar porque le resultaba un desafío el proyecto en sí y las condiciones en las que iba a rodarse.

Neeson, que en abril estrena además "Battleship", apuntó que más que actuar "lo único en lo que podía pensar" era en cómo mantenerse caliente, por lo que toda la preparación previa se esfumó por la evidente dificultad de recordar los textos.

Ubicada en Alaska y rodada durante 40 días en la Columbia Británica, la película obligó al equipo a superar temperaturas de hasta 30 grados centígrados bajo cero, además de vientos que según Carnahan habría sido imposible recrear en un estudio.

"Fue extremadamente difícil, pero extremadamente necesario hacerlo de esa manera", explicó a EFE el realizador, para quien esa brutalidad del clima "te despoja rápidamente de todos tus egos y te deja con lo que de verdad eres y con tu capacidad para hacerle frente".

La cinta reduce a su juicio la vida a "lo más esencial" de la misma, la propia supervivencia, y aprovecha esa carrera contrarreloj contra los elementos para ahondar en la fragilidad y el papel de la especie ante las fuerzas de la naturaleza.

"La idea de que estamos destruyendo el planeta es cierta, y es igualmente cierto que cuando al planeta le dé por terminar con los humanos nos barrerá muy rápido. Solo hay que mirar al tsunami que afectó a Japón para ver lo fácil que le resulta fulminarnos", añadió el autor también de "Smokin Aces".

Poniendo en el centro de ese entorno hostil a ocho supervivientes, a los que unos lobos de apariencia casi mística se encargan de ir mermando, Carnahan optó por darle el protagonismo a Neeson, un hombre "cuyas cualidades como persona se equiparan a su capacidad como actor", porque "su nobleza natural" le marcaba como el candidato perfecto.

Completan el elenco otros como Frank Grillo ("Pride and Glory"), Dermot Mulroney "(J.Edgar"), Dallas Roberts ("Walk the Line"), Joe Anderson ("Becoming Jane") o James Badge Dale ("Shame"), actores de trayectoria demostrada pero con los que el director quiso conscientemente que no resultaran del todo conocidos para el gran público.

Para Grillo, concretamente, interpretar y sumergirse en la psique de su personaje "en situaciones tan dramáticas" le hizo cuestionarse lo lejos que iría por su supervivencia y la fuerza de su fe si fuera realmente su último día de vida.

"Todos hemos escuchado historias de gente que atraviesa circunstancias extraordinarias porque quiere vivir. Yo no sé si sería uno de ellos. Puede que hubiera sido el primero del avión en morir", indicó en la capital gala.

El verdadero macho alfa del equipo fue al parecer el propio Carnahan, un hombre "lleno de pasión por la vida y por lo que hace, muy brillante y divertido", según Neeson, y "un loco" que para sorpresa de Grillo acabó la película pese a que muchas veces se preguntaron qué hacían realmente allí y si lo iban a lograr.

Marta Garde