Viernes, 17 de Febrero de 2012

El arte de coleccionar arte

La feria de arte inauguró ayer el I Foro de Coleccionismo y sus primeros Premios A a compradores privados

MARÍA ECHAIDE ·17/02/2012 - 08:00h

Imagen de ARCO. fernando sánchez

Ayer se escuchó en ARCO una anécdota apasionante: un coleccionista compulsivo que, tras comprar cada pieza, llega a su casa, la esconde y la encierra con llave en una habitación para que ningún familiar ni amigo la vea nunca, al menos mientras él esté vivo. Es real. Y quizá espeluznante. Porque dicen que quién colecciona, refleja en sus adquisiciones toda su personalidad.

Pero ¿quiénes son los grandes coleccionistas y qué les mueve a coleccionar? "Pasión", "instinto", "adicción" y "conocimiento" fueron las palabras más repetidas ayer en la inauguración del I Foro de Coleccionismo, que tiene lugar hasta el domingo en ARCO. Su organizadora, la comisaria Rosa Martínez, parecía alertar de una nueva especie en el arte: "Los coleccionistas están tomando un rol en la escena pública importante, son promotores y van más allá de las exposiciones temporales. Muchos están comenzando a generar museos con sus colecciones".

Es el caso de Joop van Caldenborgh, que contó su "pelea con el Gobierno holandés para construir un museo" y cómo descubrió que era coleccionista cuando ya no le "cabían las obras que compraba en las paredes de casa". Los conocidos coleccionistas Patricia y Juan Verguez compartieron también su "enfermedad" o pasión por el arte, que les ha llevado a comprar una fábrica en Buenos Aires para el suyo. Y Don y Mera Rubell, que también están haciendo pública su colección ahora se puede ver parte en la Fundación Banco Santander (Madrid), reconocieron que "el coleccionismo está en la sangre".

Pero ¿basta con pasión? Para la galerista Soledad Lorenzo, "el coleccionista nace con el deseo de entender mejor el arte". "La forma de empezar dice Ana Mas (de masART Galería) es educando la mirada, recavando información de los artistas y definiendo las preferencias personales". Otra vía es acudir a especialistas. Una necesidad detectada por ARCO, que impulsó el año pasado el programa de asesoramiento First Collector y ayer seguía sumando solicitudes.

Momento para la inversión

Según la generalidad de galeristas preguntados, este conocimiento especializado debería apoyarse en el amor, la emoción y la inquietud ante la obra de arte y no tanto en la inversión, aunque, "con lo mal que está la bolsa y habiéndose moderado los precios en el arte, es buen momento para invertir", matiza Juana de Aizpuru. Los resultados lo confirman. Tras un fuerte parón por la crisis a finales de 2008 y en 2009, el mercado del arte está recuperando la confianza y empieza a crecer. El director general del grupo de análisis ArtTactic, Anders Petterson, pronosticaba recientemente para 2012 "un sesgo positivo". Y según la consultora Art-price, en 2011, las ventas mundiales de arte en subastas crecieron un 21%, alcanzando el nivel sin precedentes de 11.500 millones de dólares.

Pero ¿cómo se establece el precio de una obra de arte? ¿Cuánto debemos pagar? Guillermo de Osma hace una recomendación: "Comprar a la medida del bolsillo de uno y, si se duda, comprar lo mejor". Y negociar, claro, con márgenes de entre un 10% y un 20% para artistas fallecidos y de entre 20 y 30% para vivos.

Coleccionar permite que el arte coja aire y siga vivo. Y también es un acto de creación. Dignificarlo es una de las metas de Carlos Urroz en la dirección de la feria: "Crear el orgullo de ser coleccionista". Para ello, ha impulsado este año los Premios A al Coleccionismo, donde la Fundación Banco Santander se ha hecho con el galardón al Coleccionismo Corporativo. La encargada de la colección desde hace 25 años, Rosario López, explica que "lo que nos diferencia es que tenemos una responsabilidad con la sociedad: buscamos obras de primer nivel con interés general". Victorino Rosón, premiado en la categoría de coleccionismo privado, reconoce que la pasión le sobrevino "y llegó un momento que tuve que darle sentido". Y en el apartado internacional, ha destacado Han Nefkens, un atípico coleccionista: "Lo que compro va directamente a diferentes museos en Europa en depósito, como legado". O, quizá, para la propia Historia del Arte