Jueves, 16 de Febrero de 2012

Muchos jóvenes de EEUU no reciben educación formal para conducir

Reuters ·16/02/2012 - 16:01h

Por Kerry Grens

Un estudio revela que uno de cada cinco adolescentes de Estados Unidos nunca realizó que no estén seguros detrás del volante.

"Esto no debería usarse como una señal de alarma", dijo Jean Shope, profesor el curso para conducir antes de obtener la licencia.

En los estados que no exigen formalmente esa preparación, la cantidad de adolescentes que no realizan el curso es aún mayor, aunque eso no quiere decir del Instituto de Investigación del Transporte de la University of Michigan.

"No podemos concluir que si una persona no realizó el curso para conducir será un mal conductor porque, de lo contrario, lo habría realizado. Simplemente, no lo sabemos", agregó.

El curso suele incluir 30 horas de clases teóricas y seis horas de práctica en un automóvil con el instructor. A veces, lo ofrecen las escuelas; también hay programas privados.

El objetivo es lograr conductores adolescentes seguros, ya que a esa edad son cuatro veces más propensos a chocar que los adultos.

El equipo entrevistó a más de 1.700 estudiantes secundarios de 34 estados, 25 de los cuales exigían el curso para otorgar la licencia de conducir.

En la revista Pediatrics, los autores publican que en los estados sin ese requisito era menor la cantidad de adolescentes que acudían a cursos de preparación para conducir, especialmente en ciertos grupos, como los negros, los blancos, los varones y los adolescentes con bajo rendimiento escolar.

"Nos gustaría ver cifras más altas en los estados que no exigen el curso, dado que más de uno de cada tres adolescentes de esos estados no recibe preparación para conducir", dijo Allison Curry, que dirigió el estudio y pertenece al Centro para la Investigación y la Prevención de Lesiones del Hospital de Niños de Filadelfia.

En los estados de la zona centro-oeste que no exigen el curso, sólo tres de cada 10 conductores adolescentes habían recibido una preparación formal, comparado con más de nueve de cada 10 adolescentes de los estados de la región que sí exigen el curso.

Y sólo tres de cada 10 estudiantes hispanos de los estados sin ese requisito habían realizado el curso para conducir, comparado con ocho de cada 10 en los estados con el requisito.

Algo más de la mitad de los varones, los estudiantes negros, los adolescentes con bajas calificaciones y los estudiantes de colegios de las zonas pobres había realizado el curso para conducir en los estados que no lo exigen, comparado con más de ocho de cada 10 en el resto de los estados.

Curry sostuvo que los resultados sobre los estudiantes negros e hispanos, los varones y los adolescentes de las áreas pobres "son especialmente preocupantes (...) porque esos grupos registran porcentajes más altos de choques y conductas riesgosas detrás del volante".

Para Shope, la educación de los conductores es una buena manera de que los adolescentes aprendan a manejar un automóvil y comprendan las normas viales, pero no necesariamente logra que sean conductores más seguros.

"Lo que hace una gran diferencia es la práctica supervisada, idealmente durante varios meses y con uno de los padres en el automóvil", dijo.

La Administración Nacional de Seguridad del Tránsito en las Autopistas publicó recomendaciones para actualizar los programas de educación de los conductores de los diferentes estados según los resultados de las investigaciones.

FUENTE: Pediatrics, 13 de febrero del 2012