Miércoles, 15 de Febrero de 2012

Ranibizumab intraocular no es solución rápida de edema macular

Reuters ·15/02/2012 - 18:46h

Por David Douglas

Hasta dos años de inyecciones intraoculares de ranibizumab (Lucentis, de Genetech) son seguros en pacientes con oclusión de las venas retinianas, aunque al parecer no quitan el problema del edema macular, señalan investigadores.

"Cuando observamos por primera vez los grandes beneficios brindados por el ranibizumab en el estadio inicial de terapia, esperábamos lograr estabilidad a largo plazo suprimiendo el factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF) por seis meses a un año, tiempo suficiente para que se formen (vasos)colaterales", dijo el doctor Peter A. Campochiaro a Reuters Health.

"No obstante, pese a la formación de vasos colaterales, algunos pacientes aún tienen zonas de la retina que no están recibiendo suficiente flujo sanguíneo, haciendo que la producción continua de VEGF requiera inyecciones de ranibizumab para controlar el edema incluso tras dos años de tratamiento", agregó.

Lo más importante es que el ranibizumab revolucionó el tratamiento de las oclusiones de las venas retinianas y mejoró drásticamente los resultados visuales, "pero no es una solución rápida en muchos pacientes", dijo el autor.

Según Campochiaro, que publicó un informe en la edición en internet de la revista Ophthalmology, hay 180.000 nuevos casos de oclusión de las venas retinianas cada año en Estados Unidos.

"En muchos pacientes con oclusión de las venas retinianas, el edema macular es un problema crónico recurrente", dijo.

El equipo de Campochiaro, de la Escuela de Medicina Johns Hopkins, en Baltimore, siguió a 205 pacientes que recibieron inyecciones placebo o de ranibizumab.

Campochiaro dijo que ahora está investigando "por qué los pacientes con oclusión de las venas retinianas aún producen altos niveles de VEGF muchos años después del bloqueo vascular original".

El estudio y la asistencia para la redacción del informe fueron financiados por Genentech. La empresa emplea a cinco de los siete autores del artículo.

FUENTE: Ophthalmology, online 2 de febrero del 2012