Martes, 14 de Febrero de 2012

Obama alerta del impacto de los recortes radicales

El Presupuesto de EEUU mantiene el gasto público para alentar la recuperación económica

PÚBLICO ·14/02/2012 - 04:37h

Presentación del Presupuesto en el Senado. Reuters

El presidente de EEUU, Barack Obama, optará por recortes medidos y no drásticos y por medidas de gasto para estimular el crecimiento económico. Son los pilares de los Presupuestos para 2013 que ayer presentó el Gobierno estadounidense. Obama defendió la necesidad de mantener el gasto público en programas que contribuyan a consolidar la recuperación de la economía, que, a su juicio, se está acelerando y es cada vez más fuerte. Por ello, alertó del impacto negativo de recortar de manera demasiado radical la inversión del Gobierno Federal.

"No podemos recortar en aquellos elementos importantes para el crecimiento de nuestra economía", aseguró Obama en referencia al gasto en educación, defensa y energías renovables durante un acto celebrado en Virginia, donde aseguró que la actividad económica del país "se está acelerando y es cada vez más fuerte".

El Presupuesto para el prçoximo año ascenderá a más de 3 billones de dólares (2,27 billones de euros) y contempla un aumento del ahorro y también subidas de impuestos a las rentas altas para poder reducir el déficit del 8,5% del Producto Interior Bruto (PIB) previsto para este año al 5,5% en 2013. Este Presupuesto tiene como objetivo reducir el déficit en 4 billones de dólares (3 billones de euros) hasta 2022, con "algunos recortes difíciles, pero absolutamente necesarios", advirtió Obama.

El Gobierno estadounidense espera cerrar 2012 con un déficit de 1,3 billones de dólares, el 8,5% del PIB, y prevé reducirlo en 2013 a 901.000 millones (5,5% del PIB)

Inversiones para el empleo

La previsión para este año de crecimiento del PIB del 2,7% y del 3% para 2013. Gracias a ahorros como en el presupuesto de Defensa (850.000 millones de dólares) y el aumento de los impuestos, el Gobierno de Obama quiere disponer de 800.000 millones de dólares (600.000 millones de euros) para favorecer la creación de empleo e invertir en obras públicas.