Jueves, 9 de Febrero de 2012

"Contad hasta cuatro antes de hablar de relajación"

Guardiola defiende a sus jugadores de quienes les criticaban por falta de hambre

RUT VILAR ·09/02/2012 - 06:28h

Guardiola abraza a Cesc, sustituido por Iniesta, en presencia de Emery. Reuters

Levantó los brazos, miró al cielo, se mordió el labio y apretó los puños. Pep Guardiola no respiró ayer tranquilo hasta que vio como el disparo de Xavi alcanzaba el fondo de la red de la portería de Diego Alves. Sus muchachos se habían plantado en diversas ocasiones frente al cancerbero, pero sólo Cesc había atinado a batir al meta. Finalmente, el Barça se impuso anoche al Valencia en el Camp Nou y se ganó la oportunidad de disputar su tercera final de Copa en cuatro años con el de Santpedor al frente del grupo. "El vestuario vive una felicidad sosegada, sabiendo que han hecho lo que tenían que hacer, que estamos en la final", confesó el técnico, concluido el duelo. "Estamos muy, pero que muy contentos", prosiguió.

Destacó el preparador el partido del guardameta Pinto "Nos ha llevado de nuevo a la final. Es un jugador muy fiable, a pesar del runrún del estadio cuando toca el balón con los pies. Los prejuicios cuentan, pero este es el portero que nos ha llevado a tres finales en cuatro años", recordó y de Thiago, que anoche tuvo que formar de mediocentro.

Orgulloso de su equipo, ayer, en la salda de prensa, Guardiola lanzó a los presentes: "Cuando alguna vez tengáis la tentación de dudar de algún jugador de esta plantilla, contad hasta cinco y pensad que en la competición quizá menos prestigiosa, llegamos a la tercera final en cuatro años, que jugadores que han ganado mundiales y un sinfín de títulos, vuelven a luchar por una final de Copa". E insistió: "En normal, después de ganar tantos títulos, que en la Liga estemos por debajo del Madrid. Es casi necesario para que nos pongamos a tope".

Tras "competir como nunca" en la eliminatoria ante el Valencia, el técnico azulgrana auguró "una final fascinante" ante el Athletic de Bielsa. "Somos dos equipos muy coperos, prestigiaremos seguro la competición", pronosticó.

Respecto al partido de ayer, restó trascendencia Guardiola a la falta de acierto del Barcelona. "Excepto los primeros minutos de cada parte, agarramos el partido y no lo dejamos", dijo. "Creo que en Valencia hicimos un partido extraordinario, también en Villarreal y contra la Real Sociedad, generamos el juego".

Los futbolistas exteriorizaron su alegría más que el entrenador. "Estamos muy contentos y en mi caso es una sensación preciosa que la gente reconozca tu trabajo", señaló Pinto.

Emery, sin excusas

Los jugadores del Valencia, por su parte, se marcharon del Camp Nou cabizbajos. A pesar de la dificultad de la gesta que tenían enfrente, acudieron al estadio azulgrana con la ilusión de alcanzar la final contra el Athletic. "Tenemos que darle valor a nuestra eliminatoria, pero ante el Barça tienes que estar casi perfecto. Y ahí, nos faltó algo", argumentó Emery.

El técnico no quiso justificar la falta de acierto de su equipo ayer frente a la portería de Pinto por la ausencia de Soldado, baja de última hora por culpar de una gripe. "Contra el Barcelona tenemos la desgracia de hacer buenos partidos, pero no conseguimos ganarle, simple y llanamente por su potencial. Teníamos ilusión, pero sabíamos de la dificultad", convino el técnico. Y, abundó: "Ha sido un partido más abierto que el de la ida. Contábamos con que tendrían más ocasiones. Teníamos que buscar nuestro momento de partido y lo hemos tenido, pero no lo aprovechamos. El Valencia ha pagado más la falta de acierto en el remate", concluyó.