Martes, 7 de Febrero de 2012

Muchos niños siguen expuestos al humo de cigarrillo en el auto

Reuters ·07/02/2012 - 17:27h

Por Genevra Pittman

Un nuevo estudio oficial de Estados Unidos demuestra que aunque disminuyó la cantidad de niños expuestos al humo de segunda mano mientras viajan en automóvil, el número sigue siendo lo suficientemente alto como para causar preocupación.

Los autores recomiendan que más estados del país prohíban fumar dentro del automóvil si viajan niños, como ya ocurre en cuatro estados.

A través de una encuesta a alumnos primarios y secundarios, el equipo determinó que alrededor de un tercio había viajado la semana anterior en un automóvil mientras alguien fumaba.

Los autores explicaron que los padres y otros conductores no se dan cuenta de que aun con las ventanillas bajas, fumar dentro de un vehículo genera niveles tóxicos de humo circulante.

"Las concentraciones se vuelven demasiado altas, tanto como en un bar lleno de fumadores", dijo la doctora Ana Navas-Acien, de la Escuela Bloomberg de Salud Pública de Johns Hopkins, en Baltimore.

"Es un problema para los niños, pero también para el resto", agregó Navas-Acien, que no participó del estudio. Eso incluye a los fumadores. "Tienen que saber que no deberían fumar en un espacio tan pequeño", agregó.

El equipo de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por su sigla en inglés) determinó que cuatro estados (Arkansas, California, Louisiana y Maine) prohíben fumar en el automóvil si se transportan menores de entre 13 y 18 años, según la ley. En Puerto Rico también está vigente la prohibición.

Navas-Acien coincidió con los autores en la necesidad de que se multipliquen esas leyes en el país para proteger la salud de los niños y prevenir las enfermedades asociadas con la exposición al humo de segunda mano, como el asma y las infecciones respiratorias y de oído.

El equipo de Brian King, de los CDC, analizó los resultados de la Encuesta Nacional Juvenil sobre Consumo de Tabaco realizada cada dos años, entre el 2000 y el 2009, a más de 20.000 alumnos de entre sexto y decimosegundo grado.

Los participantes respondieron si fumaban y si habían viajado en un automóvil con un fumador en la semana anterior. En el 2009, casi nueve de cada 10 dijeron que no fumaban.

Durante el estudio, la cantidad de alumnos que dijo haber estado expuesto recientemente al humo de segunda mano en un automóvil disminuyó del 48 al 30 por ciento. Entre los fumadores, esa cifra pasó del 82 al 76 por ciento, mientras que en los no fumadores descendió del 39 al 23 por ciento.

Los autores del estudio publicado en la revista Pediatrics atribuyeron esa tendencia al aumento de las leyes de espacios libres de humo, a la reducción de la cantidad de fumadores en Estados Unidos y a un cambio de actitud en la población sobre el consumo de tabaco cerca de los niños.

Pero todos coinciden en que todavía queda mucho por hacer. "Lo alarmante de todo esto es que uno de cada cinco (niños que no fuman) siguen expuestos a ese ambiente. Tenemos pruebas de que no existe un nivel seguro de exposición" al humo de segunda mano, dijo King.

"La población reconoce la importancia de proteger a los niños en el automóvil, donde la concentración del humo de tabaco alcanza niveles muy altos", dijo Geoffrey Fong, de la Universidad de Waterloo, en Canadá, y que no participó del estudio. La mayoría de las provincias de su país posee leyes que prohíben fumar mientras un niño está en el automóvil.

"Veremos más leyes como esas en toda América del Norte y en el resto del mundo porque tienen sentido. Fumar en el automóvil es una amenaza a la salud pública", aseguró Fong.

FUENTE: Pediatrics, online 6 de febrero del 2012