Martes, 7 de Febrero de 2012

Música y poesía contra el olvido

Colectivos de memoria, artistas y juristas arropan a las víctimas de Franco

ELENA HERRERA ·07/02/2012 - 03:35h

Pedro Guerra interpretó una de las canciones. G. del Río

Memoria, recuerdo, justicia, presente, legado, impunidad. Más de una y de dos veces resonaron ayer estas palabras contra los muros del teatro del Círculo de Bellas Artes de Madrid, donde cantautores, poetas, actores, juristas y dramaturgos homenajearon a las víctimas del franquismo en un acto organizado por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH).

El actor Juan Diego Botto fue el encargado de abrir la ceremonia con la lectura de un texto escrito por Emilio Silva, presidente de este colectivo de víctimas y descendientes de represaliados. "Justicia es un derecho que cuando no está se llama impunidad, justicia no es la amnesia con la que quisieron educar este país, justicia es la solidaridad que nos damos para curarnos las heridas", leyó el intérprete ante un auditorio que ya comenzaba a emocionarse.

Después, las palabras de hijos, nietos y bisnietos de desa-parecidos durante la Guerra Civil y la dictadura se entrelazaron con poemas, canciones e interpretaciones como la del actor Marcos León, que escenificó los últimos momentos de vida de un joven fusilado. "No es dolor ni miedo, es una pena tan gorda que quita el aliento. ¡Qué triste es morirse con 16 años!", recitó.

Aunque fue un acto de recuerdo a las víctimas, también hubo lugar para el reconocimiento al juez Garzón, que está siendo juzgado por declararse competente para investigar estos crímenes. La actriz Pilar Bardem leyó las historias de algunos de los testigos que, hasta el momento, han declarado como testigos en este proceso. Por su parte, el jurista José Antonio Martín Pallín recordó que estos testimonios "de dignidad" suponen "un aldabonazo para la conciencia de muchos españoles".

Entre otros, Pedro Guerra, Ismael Serrano o Luis Pastor, que interpretó una canción de homenaje a los españoles retenidos en campos de concentración en Francia y Alemania, pusieron la música a un encuentro que también acabó con otra melodía, la del fallecido José Antonio Labordeta y su Canto a la libertad.