Lunes, 6 de Febrero de 2012

El 1 por ciento de los niños de EEUU sufre epilepsia: estudio

Reuters ·06/02/2012 - 19:09h

Por Anne Harding

El primer estudio sobre la prevalencia de la epilepsia en la población infantil y adolescente de Estados Unidos reveló una tasa estimada del 1 por ciento.

La investigación demostró también que los niños y los adolescentes con epilepsia son significativamente más propensos que el resto a tener más trastornos mentales, problemas sociales y necesidades físicas y mentales insatisfechas.

En los niños más pequeños y que alguna vez habían tenido convulsiones, el riesgo de tener esos problemas era intermedio, según publica la revista Pediatrics.

"Es muy amplio el abanico de comorbilidades, que son comunes y deben tenerse en cuenta al tratar a un niño con epilepsia", sostuvo la doctora Shirley A. Russ, autora principal del estudio e investigadora del Centro para Niños, Familias y Comunidades más Saludables de UCLA.

"Debemos mirar más allá y resolver estas cuestiones sociales, emocionales y del aprendizaje que padecerían los niños con esta enfermedad", agregó.

El equipo de Russ analizó datos de la Encuesta Nacional de Salud Infantil del 2007: de los 91.605 niños controlados desde el nacimiento hasta los 17 años, 977 tuvieron epilepsia o convulsiones, según las respuestas de sus padres.

Los trastornos del aprendizaje y el retraso del desarrollo fueron comunes en los niños con epilepsia.

El 56 por ciento tenía problemas de aprendizaje, comparado con el 7 por ciento de los niños sin antecedentes de epilepsia. En tanto, el 51 por ciento tenía algún retraso del desarrollo, comparado con el 3 por ciento de los niños sin epilepsia.

La depresión, la ansiedad, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad, los problemas de conducta y el autismo/trastorno del espectro autista eran más comunes en los niños con epilepsia y que alguna vez habían tenido la enfermedad, pero actualmente no tenían convulsiones.

Los niños con epilepsia eran nueve veces más propensos que los que nunca habían tenido la enfermedad a tener "limitaciones en la capacidad de realizar actividades", mientras que eran dos veces más propensos a tener que repetir un grado en la escuela.

Además, tenían una menor competencia social y los padres tendían a mencionar necesidades médicas y de salud insatisfechas.

Los niños de familias con ingresos por debajo de la línea de pobreza eran dos veces más propensos a haber tenido epilepsia/convulsiones en algún momento que los chicos de familias con mejores ingresos. Los varones eran un 40 por ciento más propensos que las mujeres a tener la enfermedad.

"Es necesario integrar el tratamiento del niño con lo que sucede en la escuela. Muchos médicos lo saben, pero la pregunta es cómo hacerlo", agregó la autora.

Russ mencionó también otra cuestión importante, como es la estigmatización de las personas con epilepsia, como otro problema asociado con los inconvenientes sociales y emocionales de estos niños.

FUENTE: Pediatrics, online 23 de enero del 2012