Archivo de Público
Lunes, 6 de Febrero de 2012

"Este congreso ha sido un rotundo éxito", dice el líder

Rubalcaba fija tres prioridades para la alternativa socialista: empleo, Europa y equidad

G. L. A. ·06/02/2012 - 00:27h

El nuevo secretario general clausuró el congreso. L. León

La inmensa mayoría de los delegados que participaron en el 38º Congreso del PSOE volvieron a sus casas sin saber muy bien qué aprobaron en las resoluciones. Los aspectos orgánicos se pulirán en una Conferencia a celebrar antes del verano y los programáticos, cuando toque el programa electoral. Toda la atención y la tensión se puso en la elección del nuevo líder y en la negociación de los órganos de dirección. Por eso no puede extrañar que casi las primeras palabras de Alfredo Pérez Rubalcaba en el discurso con el que clausuró el cónclave fueran: "Este congreso ha sido un rotundo éxito. Salimos más fuertes y eso nos va a permitir hacer una política más útil".

Quizás por la circunstancia referida al comienzo, el nuevo secretario general dedicó parte de su alocución a glosar que se aprobaron "cambios sustantivos" en el modelo de partido, en los "esquemas de participación" y "en las propuestas", aunque sólo aludió expresamente a la necesidad de que el PSOE asimile como una seña de identidad propia la defensa del medio ambiente, lo que apunta a la pretensión de ocupar el espacio de la izquierda verde, y a la necesidad de buscar nuevas fórmulas para redistribuir la riqueza a través del gasto y no de los ingresos.

Esta es una de las "tres E para España" que marcó como prioridades para construir una nueva alternativa socialista: la equidad. Las otras dos fueron: el empleo y Europa. Y, de paso, acusó a Rajoy de "poner los intereses electorales de su partido por encima de los intereses de los españoles" por no haber aprobado ya los nuevos Presupuestos, a la espera de que pasen las elecciones en Andalucía.

La brevedad del discurso 20 minutos se explicó porque el tiempo se echó encima a causa del retraso en la negociación de los órganos de dirección, que le obligó a mantenerse en vela toda la noche.

Antes de tomar la palabra saludó con dos besos fríos a Chacón y un intenso abrazo a José María Maravall, con el que empezó su carrera política.