Domingo, 5 de Febrero de 2012

Mueren 8 efectivos del régimen sirio por "ataque terrorista", según Sana

EFE ·05/02/2012 - 14:05h

EFE - Libaneses pertenecientes a un grupo islámico queman banderas rusas y chinas durante una manifestación frente a la embajada de Rusia en Beirut (el Líbano).

Al menos ocho miembros de las fuerzas de seguridad sirias murieron ayer, sábado, en la localidad de Palmira, en la provincia central de Homs, por un ataque de "un grupo terrorista armado", informó hoy la agencia de noticias oficial Sana.

La agencia precisó que el asalto ocurrió en un puesto de control en esa localidad, donde también se registró un número indeterminado de víctimas entre los atacantes.

En la zona de Al Husn, también en Homs, otros tres efectivos de las fuerzas del orden perdieron la vida por los disparos de un grupo armado contra una comisaría, agregó Sana.

Mientras, en Idleb, en el norte de Siria, un oficial del Ejército del régimen pereció y otros dos soldados resultaron heridos en un "ataque terrorista" contra otra comisaría.

La agencia oficial agregó que los cuerpos de seguridad desactivaron cuatro artefactos colocados en la zona de Al Dabeh en la ciudad de Al Quseir, en Homs, mientras que en las afueras de Damasco las autoridades desmantelaron dos talleres para la fabricación de explosivos.

Ayer, Rusia y China vetaron una resolución en el Consejo de Seguridad de la ONU para dar una salida a la crisis en Siria mediante el apoyo al plan de transición de la Liga Árabe y que condenaba la violencia del régimen de Damasco contra la población civil.

El Consejo Nacional Sirio (CNS), la principal organización opositora del país, calificó ese veto de "una autorización al régimen de Damasco para asesinar".

El Gobierno sirio todavía no se ha pronunciado sobre esa resolución.

Desde que comenzó la revuelta contra el régimen sirio en marzo pasado, más de 5.000 personas han perdido la vida por la represión gubernamental, según datos de la ONU, si bien las autoridades acusan a grupos terroristas de estar detrás de la violencia.

Los opositores señalan que las víctimas mortales superan las 7.000.