Viernes, 3 de Febrero de 2012

Cadena perpetua para el jefe torturador de Pol Pot

El camboyano 'Duch', condenado por 12.272 asesinatos

LAURA VILLADIEGO ·03/02/2012 - 20:00h

REUTERS - Kaing Guek Eav, 'Duch', ante la Corte Suprema del tribunal. -

"Por fin hemos tenido justicia". Bou Meng agitaba alegremente los brazos, que sobresalían enérgicos de su torturado cuerpo de 71 años. Minutos antes, la Corte Suprema del Tribunal Internacional de Camboya había condenado a su antiguo carcelero, Kaing Guek Eav, alias Duch, a cadena perpetua por el asesinato de al menos 12.272 personas dentro de la prisión S-21, de la que fue director.

Terminaban así años de juicios, testimonios e investigaciones sobre lo ocurrido en el más famoso de los centros de tortura de los Jemeres Rojos, donde murieron hasta 16.000 personas. "Mi mujer fue asesinada allí y yo sobreviví porque sabía pintar", relata Bou Meng, quien pasó tres años en la prisión hasta que las tropas vietnamitas descabezaron el régimen, en 1979.

El tribunal deniega una compensación por ocho años de detención ilegal

Duch había sido condenado en primera instancia, en julio de 2010, a 35 años de prisión por los crímenes contra la humanidad cometidos dentro de las paredes del antiguo colegio, convertido por el eficaz torturador en una carnicería. Duch recurrió la sentencia y pidió la absolución, alegando que él sólo cumplía órdenes, lo que enfureció a las víctimas que consideraban que su pena ya era demasiado leve.

Poco antes de las diez de la mañana, el antiguo carcelero entró en la sala de audiencias con una pose relajada que se fue tornando poco a poco en preocupación, mientras escuchaba al presidente de la Corte Suprema relatar las atrocidades cometidas por él dentro de la "factoría de la muerte". "Los crímenes cometidos por Kaing Guek Eav se encuentran entre los peores de la historia. Merecen la pena más dura que exista", aseguró el magistrado.

Tortura, violación y esclavitud

La Corte Suprema denegaba así las circunstancias atenuantes reconocidas en primera instancia, en concreto la cola-boración del acusado y sus muestras de arrepentimiento, y añadía nuevas condenas por exterminio, tortura, violación y esclavitud, que anteriormente habían sido consideradas dentro del crimen general de persecución política.

El jemer rojo fue condenado en 2010 a 35 años por su "factoría de muerte"

El tribunal denegó también la compensación al acusado por los ocho años que pasó en detención ilegal, entre 1999 y 2007, y que habrían supuesto una reducción hasta los 30 años de su primera condena.

Pero varios analistas consideran que la compensación es un "derecho fundamental" del acusado y que no puede ser sustraído. "Es un ejemplo terrible en un país donde la Justicia suele pasar por alto las violaciones de los derechos", afirmó Chak Sopheap, del Centro Camboyano para los Derechos Humanos.

El caso de Duch es el primero al que se enfrenta el Tribunal Internacional de Camboya, que investiga el exterminio de casi dos millones de personas de 1975 a 1979 bajo el régimen de Pol Pot, quien murió en la selva en 1998. Sus fieles camaradas, el ideólogo y número dos de la organización, Nuon Chea; el exministro de Exteriores, Ieng Sary; y el ex jefe de Estado, Khieu Samphan, también están procesados, desde el pasado noviembre, en el llamado caso número dos.