Viernes, 3 de Febrero de 2012

Urkullu ve riesgo de "quiebra inminente" en las cuentas de Euskadi

El Gobierno vasco lo ha desmentido y ha criticado la manipulación del presidente del PNV

EFE ·03/02/2012 - 13:26h

EFE - Los presidentes del PNV, Íñigo Urkullu (i), y del PP del País Vasco, Antonio Basagoiti el miércoles en Vitoria.

El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, ha alertado este viernes que su partido "tiene constancia" de que la situación económica del Gobierno vasco reviste una "extrema gravedad" por el "déficit desbocado" y la "falta de recursos" existentes, y ha afirmado que ve riesgo de "quiebra inminente".

En una rueda de prensa celebrada en Bilbao, Urkullu ha explicado que el conocimiento del "desfase económico" que "amenaza con colapsar la acción inmediata" del Gobierno vasco está avalada en "datos propios" y por la llamada "desesperada" de un consejero de Patxi López -cuyo nombre no ha desvelado- que "reclamaba ayuda al PNV para encontrar soluciones o nuevas vías de inyectar recursos extraordinarios a las vacías arcas gubernamentales".

Urkullu asegura que el agujero de las arcas vascas podría rondar los 1.000 millones

El presidente del PNV ha exigido al Gobierno de López "transparencia y realismo" ante la próxima reunión del Consejo Vasco de Finanzas y ha pedido que presente allí el "estado real de sus cuentas" y el "afloramiento de su déficit acumulado" para poder hacer frente a esta "delicadísima situación financiera".

Preguntado a cuánto podría ascender el "agujero" en las arcas del Gobierno vasco, Urkullu ha asegurado que podría alcanzar los mil millones de euros.

"La estimación que tenemos del déficit público en el Consejo Vasco de Finanzas de octubre pasado era de unos 706,5 millones de euros, con la percepción de que un 50 % más de esa cifra se haya incrementado", ha explicado Urkullu, quien se ha mostrado dispuesto a "arrimar el hombro", pero partiendo de un ejercicio "sincero y descarnado" de transparencia" en las cuentas.

Desmentido del Gobierno vasco

La reacción del Ejecutivo vasco no se ha hecho esperar y ha desmentido tal situación de quiebra a través de un comunicado, en el que ha asegurado que la solvencia de las arcas autonómicas están "fuera de toda duda, más allá de las dificultades que el estancamiento de la actividad económica está creando a las administraciones públicas, las empresas y las familias".

"La Administración vasca es la que tiene una situación más saneada, la que antes paga a sus proveedores y la que cuenta con una deuda más reducida, como es de público conocimiento", ha afirmado.

"La Administración vasca es la que tiene una situación más saneada"Como prueba de ello, el ejecutivo socialista ha anunciado que hoy mismo ha concedido a las Diputaciones Forales -gobernadas por PNV, PP y Bildu -un aplazamiento de pago por importe de 310 millones con cargo a la primera aportación del año.

El Gobierno vasco ha expresado su sorpresa por que el presidente del PNV, "en lugar de arrimar el hombro y asumir sus responsabilidades con nuestro País, se dedique a la manipulación, a crear alarmismo y, en definitiva, a empañar gratuitamente la imagen de Euskadi en estos momentos. Este comportamiento retrata el talante del PNV y de su presidente y revela que no dudan en anteponer sus intereses partidistas a los de la sociedad vasca".

También el consejero del Interior del Gobierno vasco, Rodolfo Ares, ha desmentido lo asegurado por Urkullu. Ha admitido que el País Vasco está pasando dificultades, como todos los gobiernos autonómicos, pero ha dejado claro que "todo el mundo conoce la situación de Euskadi", mejor que tras comunidades autónomas.

Según ha explicado, el Gobierno de López hace más de dos años y medio que lleva planteando al PNV y a otros partidos como el PP medidas para afrontar reformas sobre la fiscalidad o la lucha contra el fraude y poder tener más recursos, y "nadie puede decir cosas que no son ciertas".

Además, ha recalcado que todas las conversaciones que han tenido con los diversos partidos "se han planteado con toda transparencia y con toda claridad".

Pero nada tiene que ver esa posición política conocida -ha subrayado- con un intento del PNV y de su presidente para "desprestigiar al Gobierno y desprestigiar la solvencia de Euskadi" a través de "la manipulación".